Ostras, champán y trabajo

Quince alumnos de la Escuela de Hostelería regresan a Gijón tras dos meses de prácticas en la Bretaña Francesa

O. SUÁREZGIJÓN.
Por la izquierda, Pablo Macía, Ximena Tintín, Ernesto Álvarez, Mateo García, Gonzalo Menéndez, Ana M. Arbesú, Pedro Miguel Saavedra, Alexia Fernández, María Camblor y Elena Fernández. ::                             J. BILBAO/
Por la izquierda, Pablo Macía, Ximena Tintín, Ernesto Álvarez, Mateo García, Gonzalo Menéndez, Ana M. Arbesú, Pedro Miguel Saavedra, Alexia Fernández, María Camblor y Elena Fernández. :: J. BILBAO

Ostras, champán y macarons. Eso sí, con un maridaje especial: largas jornadas de trabajo. Los quince alumnos de la Escuela de Hostelería que participaron en los programas Erasmus y Leonardo en la Bretaña Francesa ya están de vuelta en Gijón tras dos meses intensos. «Ha sido una experiencia muy buena y queremos repetirla», resumen ahora.

Para la mayoría era su primera incursión en el mundo laboral. El convenio del centro con hoteles y restaurantes galos ha permitido que los estudiantes de último curso de los grados de Restauración, Gestión de Alojamientos Turísticos y Cocina den los primeros pasos en el complicado mercado laboral. «Al principio resultó difícil porque la mayoría no dominábamos la lengua, pero la verdad que los compañeros nos ayudaron mucho y nos lo hicieron más fácil», comenta María Camblor Cadenas, que hizo las prácticas en un hotel de Saint Malo. La chica quiere regresar «a toda costa». «Me ha quedado la espina y tengo que regresar a trabajar allí, así que voy a hacer el currículum y mandarlo a los sitios para ver si hay suerte y me sale algo», añade.

No es de la misma opinión Ximena Tintín Carabajo, para quien su experiencia «fue totalmente diferente a la del resto». «Me tocó en un pueblo a cuatro horas de donde estaba el resto y me sentí sola. Eché de menos a la familia y a los amigos», dice.

Fue sin embargo, la excepción. El resto encontró la forma de disfrutar al mismo tiempo que se curtía laboralmente. «Eso sí, la comida de allí muy muy distinta», dicen los alumnos de Restauración. «Cocinan sin sal y casi no utilizan el aceite; llegan a freír los filetes con mantequilla. Es como comida de hospital», considera Ernesto Álvarez Muñoz.

Ahora todos ellos tienen un objetivo común: encontrar trabajo. «Hay que buscar donde sea, aunque sea en la Feria de Muestra haciendo perritos, que quieras que no, algo tiene que ver con esto», se toman con humor.