«¿Qué hago con los niños?»

La demanda de actividades de verano tras el curso crece un 15% anual y multiplica la oferta

PAZ ALVEAR SUSANA NEIRA
Las zonas peatonales se llenan entre semana de escolares de vacaciones. ::
                             MARIO ROJAS/
Las zonas peatonales se llenan entre semana de escolares de vacaciones. :: MARIO ROJAS

El campus del Real Oviedo es el campus de mi vida». Martín Iglesias Hevia, de 7 años, terminó el curso escolar el martes pasado, como el resto de colegiales. Aún le queda un mes más para poder irse de veraneo a Colunga con su familia. Sus padres trabajan y las vacaciones no llegarán hasta agosto. Mientras tanto, irá a jugar al fútbol a El Requexón.

Martín está emocionado y sus padres liberados para cumplir con sus obligaciones profesionales. Del 29 de junio al 5 de agosto, niños de entre 5 y 16 años participarán, en uno de los tres turnos de quince días, en la sexta edición del programa organizado por el Real Oviedo.

Esta es una de las ofertas para conciliar la vida laboral y familiar. Pero hay más, porque son muchas las familias en situaciones similares a la de los Iglesias Hevia. Desde esta semana, más de 22.000 estudiantes entre 3 y 16 años han dejado las aulas para disfrutar del verano. Las actividades son variadas: desde la apertura de cinco colegios públicos hasta los campamentos, pasando por los centros sociales y las piscinas. Irse de vacaciones tres meses al pueblo o a la costa parece que es ya un recuerdo del pasado. Son pocos los que pueden hacerlo, y no queda más remedio que buscar ocupación para los más pequeños de cada casa, tanto en la oferta pública como en la privada. Tienen que estar entrenidos y dejar a sus padres trabajar. La mayoría de progenitores se enfrenta a la misma cuestión: «¿Qué hago con los niños?».

Cristina Álvarez ya tiene respuesta, se ha decantado por un centro privado: el colegio Laude Palacio de Granda. Ofrece actividades para niños desde 2 años hasta los 14, y la posibilidad de inscribirlos por semanas, de una hasta cinco. Enviará a su hijo por segundo año consecutivo. Aún es pequeño (dos años), «pero se lo pasa en grande, se relaciona con más niños de su edad y aprende a nadar». Un autobús le recogerá cada mañana y lo traerá de vuelta a partir de las cinco de la tarde.

El Meres organiza el 'Summer Camp', un campamento que se extiende a lo largo de todo el mes de julio y en el que el inglés será el idioma protagonista. 570 euros cuesta apuntar a un niño de entre 3 y 6 años. Los más mayores, de 7 a 14, profundizarán en la lengua extranjera además de practicar deporte. En este caso, el curso completo sube a 720 euros, la quincena se queda en 500 euros.

Hay, sin embargo, quien agudiza el ingenio y busca la unión con más madres. Es el caso de Lidia Menéndez, quien ha contratado los servicios de una cuidadora inglesa para, un total, de cinco niños. «Económicamente es muy rentable y, además, los pequeños están en grupo y se lo pasan muy bien», razona. De esta forma, el día a día se programa según la apetencia de los pequeños.

Las vacaciones suponen un alivio para los profesores y un quebradero de cabeza para los padres, en el caso de que ambos deban cumplir con una obligación laboral. Cuadrar las vacaciones de los progenitores es otra de las bazas, para que los hijos no estén mucho tiempo solos. Ana (prefiere omitir su apellido) tiene dos niñas pequeñas y distribuye sus días de descanso en función de la jornada a su marido: «Cada uno nos cogemos tres semanas de veraneo, y solo coincidimos en una, así libramos quince días del cuidado de las pequeñas. El resto, le toca a los abuelos». No hay más remedio, porque son muchos los padres que prefieren que sus vástagos descansen en la época estival, olviden los madrugones y las aulas.

Los tiempos han cambiado, y los clubes deportivos, conscientes de la demanda, se han apuntado al carro. No solo el Real Oviedo. Son los casos, por ejemplo, del Centro Asturiano o del Club de Tenis. El primero organiza su ya tradicional campus vacacional en las instalaciones del Naranco. Los asistentes aprenden inglés, informática y participan en diversos talleres. La práctica de la natación u otros deportes también es la base del campamento, vigilado por monitores y profesores titulados.

El Tenis desarrolla una oferta para niños de entre 6 y 16 años, a los que ofrece un curso de inglés y tenis durante cuatro semanas. Los alumnos pasarán el día en el club y, al igual que el Centro Asturianos, dispondrán de servicio de comida.

Municipales

También hay varias actividades organizadas desde el Ayuntamiento. A partir de mañana, 701 alumnos de Infantil y Primaria pasarán las mañanas, hasta el 29 de julio, en cinco colegios públicos, uno más que en 2010 ante la elevada demanda, que cada verano crece por encima del 15%. Ha habido tal aluvión de solicitudes que 253 estarán algunas semanas en lista de espera.

Aquellos con plaza tendrán que despegarse pronto de las sábanas. Entrarán a las 08.30 y saldrán a las 14.00, una hora más si optan por el servicio de comedor. En ese tiempo, realizarán actividades más divertidas que las habituales de las clases: manualidades, cuentacuentos, juegos o música, «impregnadas de valores que supongan retos estimulantes que sirven para ampliarles el horizonte cultural y prepararles para la inserción en la sociedad y el uso del tiempo de ocio», según la concejalía de Educación.

La oferta municipal se completa con la programación de doce centros sociales, más extensa en el tiempo que la anteior. Tambien arrancará el lunes, pero durará hasta el 2 de septiembre, también en horario de mañana. Ya hay 450 inscritos. Cada semana, realizarán actividades que giran en torno al tema 'La ciudad de las artes'.

Mientras en los centros sociales se hablará de arte, en las bibliotecas se intentará fomentar el hábito dela lectura entre los estudiantes de 4 y 8 años.

Y por último, para los que quieran refrescarse, las piscinas municipale también ofertan cursos de natación, además de los baños libres para disfrutar del verano, aunque sea en la ciudad. Todo, para encontrar una respuesta rápida y sencilla a la pregunta más repetida: «Qué hago con los niños?».