«Hacer un largometraje de ficción en Gijón es todo un reto»

La cineasta rodará durante los próximos tres meses en la ciudad 'Subir al cielo', su primera dirección en solitario Lucía Herrera Directora de cine

AIDA COLLADO AIDACOLLADO@ELCOMERCIO.ESGIJÓN.
La cineasta gijonesa Lucía Herrera, durante el primer día de rodaje en Gijón del largometraje 'Subir al cielo'. ::
                             PALMIRA ESCOBAR/
La cineasta gijonesa Lucía Herrera, durante el primer día de rodaje en Gijón del largometraje 'Subir al cielo'. :: PALMIRA ESCOBAR

Desde que el pasado viernes comenzó el rodaje de 'Subir al cielo', la directora gijonesa Lucía Herrera anda al trote. Y aún le quedan tres meses por delante. «No hay tiempo para pararse ni un momento. Las jornadas son largas y duras», reconoce. Cosas del bajo presupuesto. Su equipo recorre las calles de la ciudad para dar forma a un film de estructura minimalista, cuya producción ha corrido a cargo de Unión Fílmica y DP Comunication; para parir una película que trata de interactuar con otras manifestaciones artísticas, como la música, el diseño o la arquitectura, con el apoyo de múltiples empresas de la región e instituciones colaboradoras.

-No todos los días se ve un rodaje en Gijón, ¿cómo ha sido el comienzo?

-Estupendo. Tenemos la suerte de tener un equipo multifuncional. Todo el mundo se ha implicado y ha apostado con su tiempo y esfuerzo por el proyecto. Hasta ahora hemos tenido buen tiempo, pero necesitamos de todo. Comenzamos el día 24. Grabamos la Masa crítica de Gijón, un movimiento que se celebra el último viernes de cada mes para reivindicar un mayor espacio para las bicicletas en el entorno urbano.

-De licenciada en Derecho y Ciencias del Trabajo pasó a estudiar Comunicación Audiovisual y dar el salto al cine. ¿Qué le empujó a dar este gran paso?

-Casualmente, entré en el cine de la mano de Juan Luis Ruiz, hace ya casi diez años. Desde entonces, mi vinculación es doble: como asesor jurídico y con la codirección de diferentes proyectos.

-Ésta es su primera dirección en solitario. ¿Le impresiona estar sola ante el peligro?

-No me noto sola, porque Juan Luis está como director de fotografía. Contar con él me da seguridad.

-Pero no es el único cambio. 'Subir al cielo' también es su primer largometraje de ficción...

-Si por algo se caracteriza la ficción es porque mueve a muchísima gente. En ese sentido, sí tengo una doble presión: por una parte, el proyecto en sí y, por otra, el mover a un equipo de 30 personas. Eso sí supone un cambio fundamental. La producción es mucho más compleja y ha de estar mejor estructurada. Pero todos los proyectos impresionan. Antes, era mi proyecto, pero ahora pertenece a muchos. La experiencia es fantástica.

-En esta ocasión, dirige su propio guión. ¿Habría dejado a otro hacerlo?

-No lo sé. No me siento guionista. No se trata sólo de un guión, sino de la participación que los personajes tienen en él. El guión ha de ser algo vivo y ha de vivir de manera muy especial con ellos.

-Parece que la película presenta una temática atemporal -la edad, el paso del tiempo, la maternidad- y, sin embargo, está plenamente conectada a la actualidad.

-Más que atemporal yo diría que 'Subir al cielo' es universal. Es una película del momento, del instante. Hay también una parte de sentimientos propios de género que sólo podrían existir ahora, porque es cuando las mujeres tienen esa libertad. Sólo podrían vivir esas experiencias ahora.

-¿Se considera, como sus protagonistas, contestataria y brava?

-Creo que las mujeres de nuestra época somos así. No nos queda otra. Aún queda mucho para llegar a la plena igualdad.

-Dice que sus personajes son hijos de una Europa en un laberinto cotidiano de preguntas e incertidumbres. Explíquese...

-Por una parte, los protagonistas están en una sociedad moderna, en un entorno muy urbano. Pero están preocupados por la ecología. Es un mundo de la modernidad líquida. Y una modernidad que toma consciencia de las consecuencias de los excesos pasados. De ahí, el compromiso de los personajes con movimientos como la masa crítica y de sus hábitos, como el consumo de alimentos ecológicos. Es una relación con la realidad muy diferente a la que vivieron nuestros padres.

-¿Y cómo se las ha arreglado para hacer una película con la que está cayendo?

-Este proyecto trata de suponer una brecha en la producción fílmica. Por una parte, existe la necesidad de contar. Y lo que decidimos fue contarlo con o sin apoyos o presupuesto. Con lo que sí contamos es con la ayuda de todo el equipo y el compromiso de empresas e instituciones, que están logrando que salga adelante. Hacer un largometraje de ficción en Gijón es todo un reto.

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