Los Lagos se inundan de las 'viejas' motos

El primer Desafío organizado por el Vespa club de Asturias reúne en Covadonga a un centenar de moteros clásicos

EVA SANROMÁNCOVADONGA.
Un desfile de colores invadió la explanada de la Basílica. ::
                             S. S. M./
Un desfile de colores invadió la explanada de la Basílica. :: S. S. M.

Bendición incluida. El primer Desafío Subida a los Lagos de Covadonga tuvo un parón frente a la Basílica del Real Sitio. Foto bajo los pies del gran Pelayo de más de un centenar de moteros y agua santa para consagrar las Vespas y Lambrettas que participaron ayer en el encuentro de estas 'viejas' joyas, en boga de nuevo.

El Vespa Club de Asturias reunió temprano a los adeptos a su causa en Arriondas. Y de allí, rumbo al cielo protegido por el Parque Nacional de los Picos de Europa. Y a los Lagos llegaron, los que pudieron y los que tuvieron la suerte de contar con un robusto motor que aguantara el desnivel del puerto de que lleva a lo alto de la Montaña de Covadonga. No importaba tanto llegar como disfrutar del camino y de una jornada de convivencia.

Moteros de Murcia, Madrid, Valladolid, Burgos, Orense y Asturias dieron forma a un desafío que nace con espíritu de continuar año tras año para acoger el viaje al «emblema del Paraíso Natural», el Enol y el Ercina.

Aunque lo dicho, antes de llegar a los afamados Lagos, hubo una parada frente al Santo Lugar donde los amantes del motor dejaron sus motos expuestas, para regocijo de los aficionados a las leyendas ciclomotoras, y para que el sacerdote Francisco Javier Fernández, bendijera los renovados vehículos de colores.