«Los perros enferman en el parque del Museo Antón; tal vez por un veneno»

Vecinos de Candás recogerán firmas para investigar la muerte de un animal y la posible intoxicación de otros cuatro

XANA MENÉNDEZCANDÁS.
Los dueños de los perros afectados, junto con otros propietarios, en Candás. ::                             JOAQUÍN PAÑEDA/
Los dueños de los perros afectados, junto con otros propietarios, en Candás. :: JOAQUÍN PAÑEDA

'Coco', un perro mezcla de shi tsu, murió el martes pasado en Candás. Un día antes, 'Greta', tuvo que ser ingresada en la clínica veterinaria, por una posible intoxicación. Y, al igual que ella, otros tres canes han aparecido en la villa con síntomas de diarrea, vómitos y sangrado. La mayoría habían estado antes en el parque del Museo Antón, por lo que sus dueños creen que el origen de este brote está en dicho jardín.

Después de que, en Avilés, una clínica veterinaria denunciara el pasado viernes un caso de envenenamiento de animales para tratar de controlar, de forma ilegal, la población de gatos callejeros, todas sus sospechas se centran en esta posibilidad, puesto que este año los gatos vuelven a ser muy numerosos. Ahora bien, también temen que «alguien haya utilizado el veneno para que la gente deje de pasear a los perros por la zona».

Son varias las hipótesis que barajan. Entre ellas, la contaminación de una fuente en el prao de Gervasia, en las inmediaciones de la zona, donde se llevan a cabo las obras de la capilla de San Antonio, o que sea un virus el causante de todo. Precisamente, el veterinario de la clínica Cabo Peñas de Candás -que descarta el envenenamiento por raticida, que provoca hemorragias internas, y por Babosil, que afecta al sistema nervioso- cree que «la causa más probable es un virus».

No obstante, a los afectados les resulta «extraño» y temen que «haya una o varias personas detrás de lo sucedido». Así lo cree Annahi Pérez-Vega, vecina de Candás, quien supone que «alguien está poniendo veneno para que los perros no vayan a esa zona del museo».

Raquel Fernández, dueña de 'Coco', el perro muerto, y Yoana Aramendi, propietaria de 'Greta', perra afectada, se han movilizado en las redes sociales y han colocado carteles informativos, en los que advierten del peligro que puede suponer el parque del Museo Antón. Por otro lado, Lara Tomás -que lleva siempre atado a su buldog francés, 'Frodo', por precaución- afirma que evitará la zona «hasta que sepa lo que está pasando».

Ante todas estas dudas, los vecinos afectados van a poner en marcha una recogida de firmas, con el objetivo de que la Policía Local investigue si se está poniendo veneno en las inmediaciones del museo y con qué fin.