Comienza el retorno

Aguja colinegra islándica en Zeluán. ::                             GRUPO ORNITOLÓGICO MAVEA/
Aguja colinegra islándica en Zeluán. :: GRUPO ORNITOLÓGICO MAVEA

Estamos en pleno verano, una época de mucho ajetreo en el mundo natural. Pero en muchos casos el periodo reproductor ya ha finalizado o está llegando a su fin. Muchas aves comienzan en estas fechas su viaje de retorno hacia los lugares de invernada. Este fenómeno es lo que se conoce como migración postnupcial.

Este movimiento migratorio de las aves será mucho más lento y disperso que el prenupcial, el que sucede en primavera. En estos momentos ya es posible ver en nuestras costas algunas aves acuáticas que han criado en el norte de Europa; desde mediados de julio hasta finales de octubre será continuo el paso de todo tipo de aves rumbo oeste, hacia el atlántico, en su viaje hacia el sur.

En la ría de Avilés es notoria la llegada por ejemplo de Cormorán grande y de Garzas y Garcetas, que crían en la Bretaña fancesa o en Gran Bretaña; también llegan jóvenes de Gaviota patiamarilla y Cabecinegra de las colonias mediterráneas.

Si nos asomamos desde los cabos asturianos, es posible ver a los primeros individuos de Alcatraz, Pardela pichoneta, Págalos y Negrón común; pero lo más notorio en estos momentos es el paso de Pardela cenicienta, una pardela que cría en costas portuguesas.

También entre las aves limícolas empieza el movimiento migratorio; así es que se están viendo los primeros individuos de Agujas, Andarríos y Archibebes.

Pasajeros de Islandia

En estos días están apareciendo por Zeluán los primeros individuos de Aguja colinegra, de la subespecie Islándica, los mismos que uno de los miembros de nuestro grupo pudo ver alimentándose en su viaje a Islandia hace unas semanas. Una vez finalizado el periodo de cría, tanto adultos como jóvenes comienzan su viaje al sur.

Así mismo, nuestro compañero pudo pasear por el promontorio de Ingolfshofi (Sureste de Islandia) en medio de una colonia de Págalo grande, el Skúa, que ya se pueden ver en migración desde los promontorios de la costa cantábrica. También provenientes de Islandia no tardarán en llegar los Correlimos comunes de la subespecie Schinzii.

Los que crían en el sur

Muchas aves marinas son viajeras de grandes recorridos, entre las cuales pueden destacar muchas pardelas. Algunas especies crían en el norte de Europa y van a pasar nuestro invierno en las costas del centro y sur de África. Pero hay dos especies que tienen el calendario vital inverso: la P. Sombría y la P. Capirotada, que crían en la Antártida, en la Patagonia y en islas del sur del atlántico. Entre abril y junio se dirigen al norte costeando el continente americano, desde las regiones más sureñas hasta Groenlandia e Islandia. En el mes de julio (y sobre todo en agosto y septiembre) se les puede ver rumbo sur en las costas euroatlánticas. Tanto en Asturias como en Galicia se puede apreciar en estos días el inicio del paso de la Pardela sombría. Entre octubre y noviembre llegan al atlántico sur para criar.

Patos que no pueden volar

Se llama plumaje de eclipse al que presentan los machos de la mayoría de especies de patos en verano. Una vez pasado el periodo de cría mudan las plumas de vuelo por lo que no pueden volar hasta que termina la muda del plumaje. Mientras dura este periodo son más vulnerables, por lo que el plumaje de eclipse se caracteriza por tener colores discretos, bastante similar al de las hembras, muy diferente por tanto del llamativo plumaje nupcial que lucían en la época de cría.

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