La Factoría Cultural echa a andar como cantera del Niemeyer

La formación, el acceso a medios técnicos y al mercado serán los ejes de la actividad del nuevo centro cultural

J. GONZÁLEZ AVILÉS.

La Factoría Cultural de Avilés echa a andar, como indicaron días atrás sus responsables, como el principal complemento a la actividad del Centro Niemeyer. Si este pretende ser un punto de encuentro de la cultura global y Asturias, el equipamiento abierto en la antigua fábrica textil de El Carbayedo aspira a impulsar el trabajo de los artistas locales.

Para ello, el centro ha decidido estructurar su trabajo en tres grandes estrategias: el soporte a la creación, el apoyo a la producción y el acceso a los mercados. Según remiten sus responsables en una carta a los artistas interesados, la Factoría no pretende ser un centro formativo ni un mero local de ensayo o un estudio, sino que además pondrá sus esfuerzos en la comercialización de las obras que allí surjan, en buscarles rentabilidad y difusión en los mercados del arte.

Los artistas que se integren en la Factoría Cultural lo harán en alguna de las cinco áreas previstas por sus responsables. Así, habrá artistas del área musical, de las artes escénicas y la danza, de las artes plásticas, de la creación digital y audiovisual, y del diseño y la moda.

La intención es que, si bien en la Factoría Cultural se trate de atender a las peculiaridades de los distintos ámbitos de producción de cada área, se busquen «conceptos metodológicos comunes, puesto que las necesidades de apoyo de los creadores presentan también elementos comunes».

Con ese espíritu, se prevé el desarrollo de los llamados 'Programas de Soporte a la Creación'. Bajo ese título se esconderán actividades de tipo formativo, incluso de formación de base, habida cuenta de que «muchos creadores no han podido completar su formación o incluso son autodidactas». Con todo, los responsables de la Factoría Cultural indican que el centro tratará de eludir su consideración como un mero centro de formación, puesto que su oferta lectiva será puntual y complementaria de la actividad «creadora» que se desarrollará en las instalaciones de la antigua fábrica de Confecciones Camino.

Esos contenidos formativos tendrán como una de sus finalidades básicas la mejora de la calidad de los productos que realicen los artistas adscritos al centro, mejorar su capacitación técnica e incentivar sus habilidades para «la gestión de proyectos culturales».

Según señalan desde la dirección del centro cultural, se prevé de hecho que «entre las competencias complementarias más importantes» de las que impartirá formación el centro destacan «las relacionadas con la gestión cultural, también en sentido empresarial».