La esencia de la ría

Pardela cenicienta en Salinas./
Pardela cenicienta en Salinas.

Durante las visitas guiadas que Mavea llevó a cabo (en colaboración con Comarca Avilés) durante los meses de abril y mayo, pudimos constatar que mucha gente de Avilés y de la comarca desconoce el enclave natural de Llodero y Zeluán. A pesar de los 25 años de trabajo de Mavea y de su constante preocupación por acercar las aves a este enclave privilegiado a la ciudadanía, resulta un poco desolador comprobar el desconocimiento que nuestros conciudadanos tienen de este lugar de elevado interés natural.

Si esto es así, seguramente será también muy alto el porcentaje de población que desconoce que casi todos los espacios que ahora tienen uso industrial fueron ganados al mar. Según un estudio publicado por dos prestigiosos geólogos, el estuario de Avilés ocupaba una extensión de 14,6 km2 hace tan solo 150 años, cuando aún no había sido invadido por el hombre. A día de hoy queda sin ocupar menos de 1 km2.

Los primeros datos que tenemos, según historiadores y arqueólogos, son de alrededor del siglo VIII. Por lo visto hay datos de un castillo cercano al mar, con un embarcadero en el río Raíces, en la base del Peñón de Raíces, hasta donde llegaban (y siguen llegando) las mareas. El conocido como Castillo de Gauzón servía como punto de vigilancia para intentar impedir la entrada de enemigos por la ría de Avilés, el lugar más fácil para acceder a Oviedo.

El plano que ilustra este artículo muestra como sería la zona alrededor del año 1780. Se puede apreciar perfectamente como la superficie de marismas y arenales era entonces enorme. En otras imágenes de finales del siglo XIX (se pueden ver en el apartado de documentación de la web de Mavea) se constata que hace poco más de 100 años los espacios ocupados por arenales, esteros y marismas eran aún muy extensos.

También es fácil darse cuenta sobre la foto de la derecha de que grandes superficies que ahora son zona industrial o urbana están asentadas sobre terrenos ganados en zona intermareal. Y no hablamos ya del Parque del Muelle o de Las Meanas, sino de la zona industrial de Las Arobias y todo el espacio que hay entre la Avenida de Los Telares-Avenida de Lugo y el actual canal de la ría en la margen izquierda; el polígono de Maqua, los terrenos de Inespal, la Autoridad Porturia, el PEPA y Arcelor en la margen derecha.

En el libro 'La desecación de marismas en la Ría de Avilés en los siglos XIX y XX' se explica con una gran profusión de datos como se llevó a cabo la desecación de casi todas las marismas. En muchos casos está demostrado como los procesos de desecación fueron procesos irregulares con fines especulativos, muchas veces beneficiando a familiares y amigos.

Sea como fuere, el caso es que a día de hoy, de todo aquel enorme complejo estuario solo quedan dos pequeñas muestras: las dunas de El Espartal y la Ensenada de Llodero. Lo peor de todo es que hay muy pocos espacios recuperables, espacios en los que ahora no hay nada y podrían eliminarse los rellenos para recuperar las marismas. Solo son recuperables pequeños espacios en la bocana de la ría, algunas zonas alrededor del tramo final del río Raíces, pequeñas zonas antes ocupadas por Ensidesa y sobre todo una parte de las antiguas marismas de Maqua o de Llodero.

La recuperación de la ría no es convertirla en un canal navegable sino volver a darle, en la medida de lo posible, su verdadera identidad como ría. Por eso el G. O. Mavea insiste en la necesidad de recuperar estos espacios.

Fotos

Vídeos