Gijón hace pop

El Euroyeyé arranca con el depósito lleno y da el primer viaje a la década de los sesenta, por delante quedan tres días de medias melenas, patillas y estilo mod.

Directas desde Brasil para disfrutar del Euroyeyé, ayer en el Antiguo Instituto. ::                             PALOMA UCHA/
Directas desde Brasil para disfrutar del Euroyeyé, ayer en el Antiguo Instituto. :: PALOMA UCHA

Verano, playa, Gijón y la marca Euroyeyé son la columna vertebral en la que se engrana cada uno de los nervios que hacen que cada año el festival sixtie se mueva. Y ya van diecisiete avanzando para consolidarse como una de las citas por excelencia en su género en toda España. Un género bien definido, sin ambages, porque parece que el que hace la maleta con destino Euroyeyé sabe perfectamente qué es lo que va buscando.

Y hacen pleno, aunque las expectativas son modestas, pero anoche consiguieron llenar la plaza Mayor con 4.000 almas sesenteras pese a la amenaza de lluvia y reunir a varios centenares en la discoteca Oasis. Además de sumergir Gijón en la estética de una película de Godard, con su improvisación característica, pero con las melenas impolutas y un gusto pulcro y elegante. De hecho, Jean-Luc Godard, uno de los genios más irreverentes de la nueva ola francesa, es también un realizador fetiche para los amantes del estilo mod. Esta tarde, se proyectará a las 17 horas en el Centro de Cultura Antiguo Insituto, la que quizás su película más aplaudida: 'Bande à part'.

Flores Fernández habla del Euroyeyé como un festival «friki», pero en el buen sentido del término. «Los que vienen aquí saben lo que quieren», puntualiza. Llega desde Toledo y este año repite por tercera vez. A su lado, Víctor Cabo, todo un veterano del festival. Lleva viniendo desde Barcelona todos los veranos desde hace cinco años. Si les preguntan que destaquen algo lo tienen claro: «es en España, es en verano y es en la ciudad».

Ese mimetismo del festival con la villa de Gijón también encandila a Amanda Padilha y Camila Leme, dos amigas que vienen desde Brasil para estar el Euroeyeyé por segundo año consecutivo. Les encanta «la psicodelia y la sidra», así, en ese orden. Pero también les gusta mucho la plaza Mayor, su arquitectura y cómo se mezcla con el ambiente.

El Euroyeyé es uno de los festivales más importantes entre los que le rinden homenaje a la década de los sesenta. Están también el Purple Weekend de León, en el mes de diciembre; el Sixties Rock Weekend de Castellón, en marzo; el Go Sinner Go!! de Toledo, en junio; el Granuja Rock de Alcañiz (Teruel), también en junio; y el fenecido Funtastic Dracula Carnival de Benidorm. Flores destaca del Euroyeyé, en comparación con el Purple Weekend, su carácter «más concentrado» y que «está dirigido a un público concreto». «En el Purple los conciertos eran más multitudinarios que aquí y había público de todo tipo», señala.

Ayer se dio el pistoletazo de salida a esta edición con el aforo del salón de actos del Antiguo Instituto prácticamente completo. Patillas largas, vestidos sin mangas, una lambretta aparcada a la entrada...ya se veía la estampa característica de Gijón por estas fechas.

Daniel Bernabé fue el encargado de empezar a echar leña al fuego. Presentó su libro de relatos 'De derrotas y victorias', un libro protagonizado «por los que les gusta llevar zapatos bonitos en ciudades sucias y les gustan las chicas con la melena revuelta». Veinte historias independientes extraídas de su blog y que, según destacó el autor, está hecho para todos los públicos, «no sólo para los amantes de lo sixtie». Sin embargo, señaló que encaja mejor con el público que va buscando una corriente literaria underground, nuevos escritores y que busquen profundizar en algo más. «Estamos en contra del posmodernismo, a la gente le gustan las cosas porque se ponen de moda», sentenció.

Después fue el turno del valenciano Daniel Llabrés, que presentó su página web sobre la historia y cultura del movimiento mod. Un proyecto pionero, ya que, como señaló Félix Domínguez, organizador del Euroyeyé, este estilo sólo encontraba un altavoz en foros. Llabrés destacó que «la página es la web que algunos hubiesen querido ver hace un montón de tiempo». Además, dijo que la había ideado como «un homenaje para todos los que mueven todo esto».

Después se proyectó el corto documental 'Nobody knows that we're here' sobre el estudio State Record. Y al caer la noche, The Bongolian abrió la oferta musical y caldeó el ambiente para July, el grupo que hizo bailar a los yeyés el resto de la noche en la discoteca Oasis.