Las oficinas de empleo solo tienen 110 ofertas de trabajo para 80.000 parados

Sindicatos y patronal coinciden en que el SEPEPA no facilita la reinserción laboral de los desempleados ni permite a las empresas cubrir sus vacantes. Apenas el 2,9% de los trabajadores que logra recolocarse lo hace a través del antiguo Inem

JUAN CARLOS VILLAR , GIJÓN
Las oficinas de empleo solo tienen 110 ofertas de trabajo para 80.000 parados

El Servicio Público de Empleo del Principado de Asturias (SEPEPA), el antiguo Inem, no facilita a los parados su reincorporación al mercado de trabajo ni sirve a las empresas para la búsqueda y selección de trabajadores. Su función se limita en buena medida a ser un registro de demandantes de empleo y a tramitar las prestaciones económicas de los desempleados. Así lo aseguran la patronal Fade y los sindicatos UGT y CC OO, que coinciden en reclamar al Principado una amplia reforma del SEPEPA para que sea un verdadero instrumento de intermediación laboral que contribuya a la reducción del paro.

La petición de Fade y los sindicatos no es nueva, pero cobra actualidad en un momento en el que se va a iniciar un nuevo proceso de concertación social con el Ejecutivo regional en el que previsiblemente se hablará del SEPEPA. De hecho, Foro Asturias, el partido de Francisco Álvarez-Cascos, se comprometió en su programa electoral a modernizar el Servicio Público de Empleo para mejorar su eficacia.

Las cifras de SEPEPA no dejan lugar a dudas en cuanto a su escasa incidencia en las colocaciones, pues según la última Encuesta de Población Activa (EPA) sólo el 2,9% de los asalariados asturianos habían logrado un contrato a través de una oficina de empleo pública, frente al 6,6% que aseguraba haberlo obtenido a través de una empresa de trabajo temporal (ETT).

Los últimos datos de Agett, la patronal de empresas de trabajo temporal, aseguran que a lo largo del primer semestre de este año el Servicio Público de Empleo solo participó directamente en el 2,4% de las colocaciones que se registraron en el Principado, cuatro veces menos que las ETT, que gestionaron cerca del 12% de los contratos. De esta manera, casi doce de cada cien trabajadores que encontraron trabajo entre enero y junio lo hicieron a través de una empresa de trabajo temporal frente a apenas dos que se colocaron a través del antiguo Inem.

«El servicio público es ineficaz y es el último recurso que utilizan las empresas para seleccionar trabajadores», asegura Alberto González, secretario general de la Fade, quien opina que se trata de un problema general en todo el país que debería llevar a «cambiar el sistema de intermediación de empleo».

Que las empresas no utilizan el SEPEPA se comprueba con un simple vistazo a Trabajastur, el portal de empleo del servicio público. Ayer esta página web sólo tenía 110 ofertas de trabajo, una cifra insignificante si se tiene en cuenta que Asturias cerró agosto con 79.373 parados.

¿Por qué las empresas dan la espalda al SEPEPA? Por un lado, porque no hay una buena clasificación de los desempleados, de su perfil, experiencia, especialización, formación y capacidades. «Los servicios que se dan a las empresas son mínimos y de poca utilidad», reconoce Miguel Iglesias Ballina, secretario de Empleo de CC OO. De ahí que muchas veces las empresas se quejen de que no encuentran trabajadores para cubrir sus ofertas cuando hay miles de personas apuntadas en las listas del paro.

Mar Celemín, secretaria de Acción Sindical de UGT, defiende el carácter público del servicio y denuncia que si no funciona es porque adolece de falta de medios humanos. «En Europa cada trabajador de los servicios públicos atiende a 50 parados, en España a 250. Así es muy difícil que el papel del SEPEPA vaya más allá de una labor mecánica de registro de parados», advierte. El Servicio Público de Empleo del Principado de Asturias cuenta para este año con un presupuesto de 133,8 millones de euros

Guillermo Ballina va más allá y asegura que no hay un servicio integral al desempleado desde el momento de su inscripción en el SEPEPA, los denominados «itinerarios personalizados de inserción». Al parado, añade, no se le asesora sobre sus opciones de reincorporarse al mercado laboral, si necesita formación adicional para su profesión o si debe cambiar de sector porque en el suyo tendrá pocas opciones de volver a trabajar, como ocurre con el sector de la construcción.

Añade que las empresas no acuden al SEPEPA simplemente porque no les es útil en la búsqueda de candidatos ni en la selección.

Alberto González estima que tampoco hay conexión con el sistema de formación profesional, por lo que no se facilita al desempleado qué cursos son los más adecuados y con más demanda laboral.

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