En Avilés se rueda en blanco

El Niemeyer acoge la grabación de dos proyectos cinematográficosLa cúpula es escenario del corto futurista 'Keres' y la coctelería y el puente de San Sebastián saldrán en la película 'Subir al cielo'

A. PALACIOAVILÉS.
El equipo del largometraje 'Subir al cielo', posa en la plaza del Niemeyer, frente a la torre. ::
                             SERGIO LÓPEZ/
El equipo del largometraje 'Subir al cielo', posa en la plaza del Niemeyer, frente a la torre. :: SERGIO LÓPEZ

El de ayer no fue un lunes cualquiera en el Centro Niemeyer. Pese a estar cerrado al público, el ritmo de actividad fue frenético desde las ocho de la mañana de puertas hacia dentro. La cúpula alojó el rodaje de un nuevo proyecto cinematográfico de Alfonso S. Suárez y la coctelería de la torre albergaba una de las secuencias del largometraje 'Subir al cielo', que dirige Lucía Herrera.

Para su proyecto, que «no quiero llamar cortometraje porque no sé si lo es todavía», Alfonso S. Suárez buscaba «un lugar amplio, muy blanco y con un aspecto futurista» y aún así tardó en darse cuenta de que la solución era el Centro Niemeyer. «Estuve en otras localizaciones de Asturias», explicaba en un descanso del rodaje, «hasta que vine al centro como espectador, pero también sabiendo que lo que iba a encontrarme me gustaría».

Parte de la 'culpa' la tiene la exposición 'Luz' de Carlos Saura, que acaba de despedirse de la sala avilesina. «Vine a la exposición y tal y como estaba todo montado, con las proyecciones y el estilo, me pareció perfecto».

Tanto es así que no dudó en incorporar la cúpula a su rodaje «después de hablar con los responsables y encontrarme con todo tipo de facilidades, porque de hecho pensaba que no sería tan sencillo rodar en un sitio como este». Su nuevo trabajo se titulará 'Keres', y está protagonizado por el actor José Luis San Martín. «Es una metáfora sobre la vida y las guerras, las keres eran los espíritus de la muerte y el destino en la mitología griega» y en la cúpula se grabará «toda la parte futurista de la historia».

Lejos del blanco avilesino montarán el resto del cortometraje, con «imágenes de los años 20 y 30» con una técnica que en el mundo audiovisual se denomina de 'metraje encontrado'.

El equipo trabajó durante todo el día sin descanso, a pesar de ser una secuencia «bastante sencilla» en la que han podido trabajar con una 'cabeza caliente' de 10 metros. El director reconocía que «queríamos un 'look' que podría recuperar a películas como '2001: Una odisea en el espacio' y a 'THX 1138', con elementos de nuestra propia escenografía». En el centro de la cúpula una mesa de operaciones muestra a un cuerpo «que es un campo de batalla» desde el que se desarrolla el resto de la acción.

El puente, otro 'culpable'

A Lucía Herrera la conquistaron los colores del nuevo Puente de San Sebastián. Antes de la apertura del Niemeyer ya se lo imaginaba como escenario de alguno de sus proyectos, y por eso ahora lo incorporará en una secuencia onírica de su largometraje -también es la guionista-, que cuenta con «cero euros de presupuesto, pero con apoyo de entidades y diferentes marcas».

La directora confesaba que «desde hace tiempo quería grabar aquí por la combinación cromática y por supuesto las curvas, ya que todos estamos atrapados por las curvas en distintos sentidos y con distintas interpretaciones», aseguró.

El Centro Niemeyer será en su película el escenario de uno de los momentos difíciles de una de las protagonistas. ¿Y por qué la coctelería? «Porque quería relacionarlo con esa gastronomía líquida, hablando de relaciones líquidas». El equipamiento cultural «nos parecía un espacio fabuloso que necesitábamos en la narración y que además es un modelo de desarrollo».

Herrera y su equipo finalizarán el rodaje el 7 de octubre, y tras la postproducción calculan que tendrán lista su película «para principios del próximo año». A la directora le gustaría una «distribución internacional, porque tiene temas que trascienden en lo cultural». Han elegido vías convencionales para la promoción -«la web de la película está traducida ya en cuatro idiomas»- y otros mecanismos.

El Centro Niemeyer vuelve a ponerse al servicio del séptimo arte, esta vez como protagonista.

Fotos

Vídeos