El canalillo de Rathika

El Parlamento de Canadá manipula una foto oficial de una diputada y le tapa el escote mediante photoshop. Pero no es la única cuya foto ha sido apreciablemente retocada. Carme Chacón también se ha visto envuelta en la polémica

ISABEL F. BARBADILLO
El canalillo de Rathika

A Rathika Sitsabaiesan hace unas horas solo la conocían en Canadá. Ahora ella y su canalillo son famosos en todo el globo terráqueo gracias al poder de internet y de las redes sociales, pero, sobre todo, por mor de la torpeza de un fotógrafo del Parlamento de su país que ha retocado la foto oficial de la web de la institución al considerarla, supuestamente, demasiado sexy. En la imagen original, la joven diputada, de 29 años, aparece vestida con bonita sonrisa, pendientes, collar, una preciosa media melena azabache y camiseta pelín escotada que muestra un incipiente canalillo. Foto oficial supercorrecta en la que ni siquiera se atisba la dimensión de sus pechos (y de atisbarse, ¿qué?).

Nadie se hubiera fijado en ella, excepto una mente obtusa que, sin pretenderlo, ha conseguido el efecto contrario: que todo el mundo se percate de la mojigatería de una Cámara legislativa que utiliza el arte del photoshop para manipular y, en este caso aún peor, para censurar una fotografía en la que lo único que enseña Rathika es su sonrisa, su dentadura blanquísima y una mirada cándida y cálida. Ni que decir tiene que el autor ha usado la herramienta para alargar hacia arriba, digitalmente, su camiseta.

La cosa tiene bemoles. El ataque de «puritanismo» y «machismo», como así le han calificado ya algunos colectivos feministas, le ha tocado sufrirlo a una mujer pionera y ejemplar. Es la primera persona de origen tamil (pueblo de la India) en ser elegida diputada de la Cámara de los Comunes de Canadá y la primera mujer de color que representa al distrito electoral de Scarborough-Rouge River y al área de Toronto.

Rathika Sitsabaiesan nació en Sri Lanka, el 23 de diciembre de 1981. A los cinco años emigró junto a sus padres y sus tres hermanas a Canadá. Afiliada al Nuevo Partido Demócrata desde 2004, al que representa en el Parlamento tras las elecciones celebradas este año, Rathika ha destacado por defender los derechos de la población hindú en el país norteamericano, ha sido una estudiante activa, miembro de diferentes asociaciones universitarias y es experta en Relaciones Laborales. Defensora de los derechos humanos, Sitsabaiesan ha propuesto crear un comité parlamentario para investigar los presuntos crímenes de guerra cometidos en Sri Lanka. Sobre el retoque de su foto, aún no se ha pronunciado.

Otros retoques famosos

Su caso engorda una ya larga lista de víctimas del photoshop, herramienta «indispensable» para el tratamiento de fotografías impresas y publicitarias, pero «letal» si se utiliza mal. «Cuando te excedes y manipulas, el supuesto beneficio que buscas se acaba perdiendo», explica Antoni Gutiérrez-Rubí, asesor de Comunicación, quien diferencia entre retoque fotográfico y manipulación. «Quitar y poner un escote, quitar o poner un michelín (como le pasó a Sarkozy) no es retocar, es manipular. El retoque es como el maquillaje. Un buen maquillaje no se nota, favorece, realza, difumina...».

Las 'correcciones' a las que estamos habituados en las revistas del corazón no son tan bien aceptadas en los dirigentes políticos, ya que suenan a 'mentiras' que los ciudadanos no suelen perdonar. Al líder del PP y candidato a la Moncloa, Mariano Rajoy, le han hecho en su web un mal maquillaje. Malo en el sentido de que se nota demasiado: ha rejuvenecido y adelgazado, su sonrisa es más blanca y los lóbulos de las orejas más pequeños. La foto original, después retocada, se hizo en mayo en Valencia. La diferencia es palpable.

Otra polémica echa fuego en las redes. Los internautas creen que la foto de la ministra, Carme Chacón, publicada en el nuevo suplemento de moda de 'El País' está «trucada». Si descruzara las piernas, no se corresponderían con su izquierda y su derecha, argumentan. El jefe de Fotografía del periódico, Ricardo Gutiérrez, lo desmiente rotundamente y asegura que no está manipulada, sino que se trata de un «efecto óptico debido a la iluminación».

En una imagen de Obama en bañador, le retocaron el color convirtiendo el rojo en negro... unos dicen que para que contrastara con su piel y otros, para no malograr el fondo oscuro de la portada.