Conocer Nueva York a golpe de zancada

La prueba discurre por los cinco distritos de la ciudad estadounidense, que se engalana para la ocasión

C. S.GIJÓN.
El puente Verrazano-Narrows tomado por los participantes tras la salida. ::
                             E. C./
El puente Verrazano-Narrows tomado por los participantes tras la salida. :: E. C.

Cada maratón tiene sus encantos y el de Nueva York no está especialmente indicado para buscar un buen registro. Es una prueba para disfrutar de su gran ambiente y recorrer la Gran Manzana de una forma diferente, a golpe de zancada.

La carrera comienza en Staten Island y atraviesa el Puente Verrazano-Narrows. Los corredores se adueñan del puente en los primeros instantes de la carrera, que se inunda con el interminable y multicolor pelotón que forman los miles de participantes, en una imagen que se ha convertido en uno de los símbolos de identidad de la prueba. El trazado pasa por Brooklyn y poco después se adentra en Queens. Los corredores atraviesan entonces el río Este a través del puente Queensboro, para llegar a la isla de Manhattan. El trayecto toma entonces rumbo norte por la Primera Avenida y transcurre brevemente por el Bronx antes de retornar a Manhattan por la Quinta Avenida y terminar finalmente en Central Park.

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