Colloto y Oviedo se separan

Las señales prohiben el paso a caminantes e interrumpen el Camino de Real y el de Santiago Los enlaces del nuevo Hospital cortan la comunicación peatonal entre los dos núcleos

GONZALO DÍAZ-RUBÍNOVIEDO.
Un vecino desobedece la señala que impide cruzar a pie la nueva glorieta de Cerdeño. ::                             PIÑA/
Un vecino desobedece la señala que impide cruzar a pie la nueva glorieta de Cerdeño. :: PIÑA

Ir hasta Colloto es, era, un paseo. Tal vez no el más agradable, por el tráfico abundante de camiones debido a la cercanía del polígono del Espíritu Santo, o las vistas, pero sí una opción para los vecinos de la localidad o para los ovetenses que bajan al pueblo. Ahora es una actividad de riesgo, prohibida expresamente y que conlleva multas de hasta 200 euros.

La apertura de los enlaces del futuro nuevo Hospital Central ha separado Colloto de Oviedo, al menos, a pie. La construcción de la glorieta en Cerdeño, que anuda la N-634, con la A-66 y los viales del centro sanitario, se remató el mes pasado con la colocación de señales que prohiben el paso a los peatones. Sin embargo, la carretera nacional, el tramo entre Oviedo y Colloto, fue cedida por el Ministerio de Fomento al Ayuntamiento hace un lustro junto a otra serie de entradas a la ciudad y tiene consideración de vial urbano, de calle. Tal cual, la de Uría o cualquier otra. O no, porque en los enlaces de una autovía, que también es el caso de la glorieta nueva, está prohibido el tránsito de peatones.

¿En qué quedamos? De momento, la Guardia Civil lo tiene claro. La señal no admite dudas. Agentes de la Benemérita han sancionado a varios caminantes por cruzar la glorieta a pie. «La multa es de 200 euros, pero es que no hay otro camino», protesta un testigo de una de las sanciones, «a un chaval de Bilbao», que prefiere preservar el anonimato de su identidad.

Las patrullas de Tráfico suelen apostarse en la salida de Cerdeño para hacer controles de alcoholemia. En uno de estos, multaron a un estudiante del centro de formación que Alsa tiene en el polígono del Espíritu Santo. «Muchos estudiantes vienen de fuera y se alojan en el hotel Las Lomas. No tienen otro camino para ir a clase», señala el mismo testigo de una de las primeras sanciones por ir a pie hasta Colloto.

La Policía Local también ha advertido en los últimos días a varios caminantes de que está prohibido el acceso a la rotonda. Aunque no ha consta que haya sancionado aún a ningún viandante.

La construcción de los accesos desde la A-66 al futuro Hospital Universitario Central de Asturias, que, según el Principado no estará en servicio hasta finales de 2013, ha supuesto una inversión de 24,6 millones de euros. A los que habría que sumar, trabajos complementarios en el anillo hospitalario o la nueva glorieta de La Monxina por otros 5 millones. Un dinero que ha mejorado la circulación, pero que ha aislado a Colloto.

La solución que plantea el Ayuntamiento está aún lejos. El concejal de Urbanismo, Alberto Mortera, ha anunciado la construcción de una senda peatonal, que aprovecharía la caja del ferrocarril desde Ventanielles hasta el polígono del Espíritu Santo, pero no ha habido avances administrativos. La senda, reclamada por ASCIZ, el año pasado, permitiría acortar los accesos peatonales al área comercial de Paredes, pero obligaría a cruzar los viales del polígono.

Alumnos y peregrinos

No sólo los estudiantes de transporte se han visto afectados por la medida. Muchos de los alumnos del Instituto de Cerdeño hacen el mismo recorrido desde la parada de autobús situada frente al hotel. Las señales, en realidad, interrumpen el Camino de Santiago, que entra en la ciudad desde el Este por ahí, y conduce hasta el Salvador. También corta el Camino Real, del que toma nombre la principal calle de Colloto. «Nos tendrían que dar una alternativa», lamenta un trabajador de Alsa y candidato a una próxima sanción, que reconoce que «siempre he ido andando y sigo haciéndolo».