Jesús Teleña, nuevo patrón mayor de Gijón tras unas «tensas» elecciones

Defenderá los intereses de 18 barcos y unos 70 pescadores con el objetivo inmediato de recuperar la unidad

E. C.GIJÓN.
Jesús Teleña, ayer, en El Musel, apoyado en la puerta de la Cofradía de Pescadores Virgen de la Soledad. ::
                             ALEX PIÑA/
Jesús Teleña, ayer, en El Musel, apoyado en la puerta de la Cofradía de Pescadores Virgen de la Soledad. :: ALEX PIÑA

Jesús Teleña Po, un gijonés de 57 años que empezó su vida laboral como soldador y que se pasó hace más de 20 años a la pesca a pesar de no tener antecedente familiar en el sector, simplemente porque le gustaba, es desde ayer el nuevo patrón mayor de Gijón. Su nombramiento se produjo como culminación de un proceso electoral que no oculta que fue «tenso».

Florentino Sánchez, quien fue patrón mayor desde el 31 de agosto de 1999 hasta ayer, optó a la reelección, pero la candidatura de armadores que encabezó obtuvo menos apoyo que la de otro grupo de armadores contrarios a su gestión. La confrontación causó los habituales roces, pero Jesús Teleña y algún otro componente de su nuevo equipo consultados ayer por EL COMERCIO confían en que será posible restañar heridas y actuar en un futuro inmediato con unidad.

El nuevo patrón mayor de la Cofradía de Pescadores Virgen de la Soledad accedió al cabildo de la entidad como marinero, pues es patrón, pero no propietario, del cerquero 'Xarabal'. «No quería el cargo», señaló poco después de resultar elegido, porque «me quedan cuatro años para jubilarme y estas cosas no traen más que problemas», pero el sector pesquero gijonés consideró que es la persona adecuada para afrontar un cambio en la gestión de la cofradía gijonesa, que representa a 18 embarcaciones de bajura y unos 70 pescadores, incluidos algunos perceberos, sin adscripción a barco alguno.

Las cifras citadas corresponden al censo 'real' de la cofradía Vírgen de la Soledad, sin perjuicio de que algunos de los mayores barcos que tenía Gijón, como el arrastrero Cabo de San Lorenzo o el 'Playa del Arbeyal' mantengan su base oficial en Gijón, aunque hayan sido vendidos en su día a armadores foráneos y faenen en caladeros internacionales.

La flota gijonesa que habitualmente amarra en los muelles del Rendiello está mayoritariamente formada por pequeñas embarcaciones que faenan casi exclusivamente en aguas interiores, es decir, de competencia exclusiva del Principado. Con la puede que única excepción del 'Raigerjuan Segundo', que llega cada año hasta cerca de las Azores en los albores de la costera del bonito, tanto los problemas como las soluciones de la flota pesquera gijonesa se fraguan en un corto radio de acción, no más allá de hasta donde la Dirección General de Pesca del Principado tiene competencias exclusivas.

Ampliación

Tal vez por eso, todo apunta a que los efectos de la ampliación de El Musel generaron el descontento contra el ya expatrón Florentino Sánchez.

La Cofradía de Pescadores de Gijón negoció compensaciones que incluyeron la cesión de un nuevo local para sede de la entidad y el abaratamiento de los suministros, pero algunos afiliados a la Cofradía piensan que el daño ha sido desproporcionado y que en otros puertos, como los de La Coruña, Barcelona o Ferrol, hubo desde compensaciones en efectivo hasta recolocación de los pescadores como trabajadores del puerto.

En el caso de Gijón, tanto el nuevo dique vertical, que obliga a las lanchas a realizar un importante rodeo para acceder a los caladeros por el peligro que ocasiona el reflejo de las olas, como el dragado de arena para el relleno de los muelles, perjudican los intereses de los pescadores. «El puerto acabó con todo -dijo Jesús Teleña- y ya no queda ni una sardina ni un salmonete», pero el nuevo patrón mayor considera casi imposible, habida cuenta de lo que está firmado, ampliar ahora las compensaciones.

Sobre la vieja acusación a los pescadores gijoneses de que apenas declaran capturas y venden al margen de las rulas autorizadas, Teleña indicó que puede ocurrir con algún marisco, pero no en mayor medida que otras cofradías.

Recuperar la calma

El nuevo patrón mayor de Gijón no tiene prevista su primera iniciativa tras el nombramiento y afirmó que lo único que quiere conseguir a partir de hoy mismo es recuperar la normalidad en el funcionamiento de la cofradía y tomarle el pulso con la calma necesaria para afrontar con éxito la responsabilidad de defender los intereses de todos los pescadores gijoneses.

Si la ampliación de El Musel socabó la confianza en Florentino Sánchez, su mayor éxito ha sido sin duda la supervivencia misma de la entidad.

La Cofradía de Pescadores Virgen de la Soledad dejó de gestionar la rula de Gijón acuciada por las deudas y esa pérdida de actividad, unida a cuentas pendientes con Hacienda y la Seguridad Social, abocaba a la muerte de la entidad. Sánchez acertó a negociar los pagos y a ilusionar a los pescadores para afrontar entre todos las liquidaciones acordadas.