«Os auguro sangre, sudor y lágrimas»

La Escuela de Hostelería y Turismo inicia el curso con la vista puesta en «el esfuerzo y el trabajo, las mejores garantías de futuro», según Rubiera El gastrológo José Manuel Vilabella considera la cocina como «uno de los oficios más duros»

DIEGO FIGAREDOGIJÓN.
Los estudiantes de la Escuela de Hostelería y Turismo atienden a la inauguración oficial del curso. ::
                             LUIS SEVILLA/
Los estudiantes de la Escuela de Hostelería y Turismo atienden a la inauguración oficial del curso. :: LUIS SEVILLA

«La cocina vende felicidad, no lo olvidéis». Así de claro y directo fue el secretario general de la Academia Asturiana de Gastronomía y colaborador de 'Yantar' -suplemento de EL COMERCIO-, José Manuel Vilabella, que ayer pronunció el discurso de apertura oficial del curso de la Escuela de Hostelería y Turismo de Gijón. El centenar largo de estudiantes que escucharon al crítico fueron partícipes de unas palabras que, entre chanzas, con tono distendido, desgranaron unas cuantas verdades sobre el mundo gastronómico, en el que Vilabella ya es «perro viejo». Para el veterano crítico gastronómico, la vocación es «fundamental», ya que «la cocina es uno de los oficios más duros que hay». «Os auguro sangre, dolor y lágrimas», sentenció, aunque «con mucha dedicación» se puede lograr la recompensa «de un trabajo bien hecho».

«Cuando trabajéis en un restaurante, odiaréis a los críticos como yo», bromeó, «pero recordad que sin crítica no hay buena restauración». En este sentido quiso destacar la diferencia entre «las dos cocinas» que existen, la tradicional y la de autor. «Lo que las separa es la sorpresa», mientras «la de toda la vida» se limita a los platos que todo el mundo conoce y espera ingerir, bien preparados, «la vanguardista busca la originalidad». No obstante, «ambas han generado grandes cocineros que han cambiado la historia de la gastronomía y nuestra forma de comer». Tres de ellos eran franceses, «pero el último es español: Ferrán Adriá». Así, para Vilabella, España «ha podido tomar las riendas» de su cultura gastronómica y, «quién sabe si ahora estaré frente a algunos de los futuros renovadores de la cocina» del siglo XXI.

28 años de escuela

La directora de la escuela, María José Fernández Campos, resaltó que los verdaderos protagonistas del día fueron «los alumnos, porque sin vosotros esto no tendría sentido» y por ello les brindó la posibilidad de «aprender escuchando a expertos como Vilabella». Fernández recordó también los 28 años de historia de la institución, que «ya lleva 15 en estas instalaciones», en el paseo de Begoña.

En el acto inaugural también participaron las autoridades políticas, representadas por el concejal de Educación, Cultura, Juventud y Festejos del Ayuntamiento de Gijón, José Carlos Rubiera, y la directora general de Formación Profesional del Principado, Ángeles Fernández.

Rubiera amplió el espectro de las recomendaciones a todos los alumnos de la escuela, ya que la carrera profesional de Vilabella le hizo centrar su discurso en los alumnos de cocina y sala más que en los de turismo, que también forman parte de dicha institución aducativa. A todos ellos Rubiera les recordó que «el esfuerzo y el trabajo son vuestras mejores garantías de futuro» y que pese a tener expectativas de encontrar empleo en un sector «que crea trabajo con relativa facilidad, algo que hoy en día es complicado», no se pueden «relajar», porque «la formación es muy importante».

Cultura asturiana

En este sentido, les emplazó a «no conformarse» con la hostelería o el turismo, «también hay que abrirse a otros ámbitos». «Todo lo que conozcáis os ayudará a tener éxito y tener una buena vida profesional», apuntó. Rubiera, que recuperó su faceta de profesor, animó a los estudiantes a «conocer la cultura asturiana desde las mejores fuentes: los güelos» ya que solo a través del conocimiento a pie de calle podrán descubrir los entresijos de una sociedad en la que trabajarán de cara al público, ya sea en bares, restaurantes, hoteles...

Por su parte, la directora general de Formación Profesional, Ángeles Fernández, aseguró que la directora del centro, María José Fernández, ya le había pedido «un montón de cosas» para mejorar la escuela. Con todo, se mostró positiva respecto a la situación de la formación en Asturias y sostuvo que «el objetivo del Gobierno del Principado es ayudaros a cumplir vuestro futuro».