La ciudad jardín de El Coto ejemplifica la exposición en el Ministerio de Fomento

O. VILLAGIJÓN.
Juaco Amado y Luis Arias, ante las casas baratas de El Coto. ::
                             CITOULA/
Juaco Amado y Luis Arias, ante las casas baratas de El Coto. :: CITOULA

El profesor y doctor Luis Arias y la empresa gijonesa Gráficos, a cuyo frente está Juaco Amado, son los responsables de la exposición conmemorativa del centenario de la Ley de Casas Baratas que acoge la sede del Ministerio de Fomento en Madrid desde el 15 de septiembre hasta el 13 de noviembre. Arias se encuentra en negociaciones con la Consejería de Cultura para traer a Asturias la muestra posteriormente, probablemente en febrero próximo y en la sala de exposiciones del Banco Herrero en Oviedo.

En la muestra destaca la reproducción de las cocinas de una infravivienda obrera típica previa a la Ley de Casas Baratas, y de la de una de las viviendas construidas bajo su protección. La comparación es demoledora. Y a ello ayuda mucho el diseño gráfico de la exposición, obra de Gráficos, muy adecuado al arte de los años veinte.

También ocupa un relevante lugar la planificación de la ciudad jardín de El Coto, que es como inicialmente se conoció el grupo aún en pie. Hay que tener en cuenta que a mediados de los años veinte El Coto era una zona a medio camino entre lo rural y lo residencial, con casas y villas de las clases más pudientes. Decidió entonces el Ayuntamiento ubicar las casas baratas en los terrenos que quedaban entre la cárcel y el cuartel, inicialmente previstos para un parque. Eso causó resquemores entre los vecinos de la zona. Pero hoy de aquel entonces, sólo quedan en pie, precisamente, las casas baratas.

En buena medida, la culpa fue también del desarrollismo de los años 60, que convirtió en apenas diez años El Coto en un barrio de edificios de pisos.

Pero las casas baratas y su organización como ciudad jardín, siguiendo los postulados del urbanista británico Ebenezer Howard marcaron época, de un tiempo en el que se pretendía, en general, que las ciudades compaginasen capacidad residencial e integración de la naturaleza.

La muestra también exhibe multitud de otros proyectos de todo el país. Entre otros, los que el arquitecto de la Universidad Laboral, Luis Moya, diseñó para una ciudad jardín en Madrid, toda vez que su carrera se inició, precisamente, con casas baratas.