Fracasa la moción de censura de Siero y el conflicto se trasladará a los tribunales

El presidente de la Mesa de Edad, el popular José Manuel Llera, adujo que los cuatro firmantes del PP están suspendidos de militancia y decidió no tramitarla

JOSÉ CEZÓNPOLA DE SIERO.

El alcalde de Siero, el socialista Guillermo Martínez, salió ayer reforzado políticamente tras el fracaso de la moción de censura en Siero que presentaron trece concejales de Foro, Partido Popular, Plataforma Vecinal de La Fresneda y Conceyu. El pleno extraordinario se desarrolló sin sorpresas y el presidente de la Mesa de Edad, el popular José Manuel Llera -que fue uno de los dos ediles del PP que no firmaron la moción- consideró que no se daban las condiciones para tramitarla y levantó una sesión que apenas duró 18 minutos.

Llera se escudó en el informe del secretario municipal, que no era concluyente, y en los otros cuatro documentos que el PSOE y el PP presentaron el pasado viernes. El conflicto se trasladará ahora a los tribunales, que deberán resolver si los cuatro concejales del PP que firmaron la moción de censura -y que han sido suspendidos de militancia por la Dirección Regional del partido por haberla apoyado sin su consentimiento- estaban ayer facultados para votar la moción de censura como miembros aún del Grupo Municipal Popular o si, por el contrario, se les debe considerar ya como no adscritos, lo que obligaba a aumentar a diecisiete los apoyos necesarios para que triunfara el cambio de gobierno en favor de Foro Asturias.

Al término de la sesión plenaria, el alcalde, Guillermo Martínez, expresó su satisfacción «porque ha prevalecido la ley» y lamentó haber llegado a la jornada de ayer sin conocer «un motivo, una argumentación política o un programa de gobierno alternativo» por parte de los grupos firmantes de la moción.

El PP pide devolver las actas

Por su parte, la Dirección Regional del PP hizo en la tarde de ayer un llamamiento a sus cuatro ediles expedientados para que «apelando al más mínimo sentido de la honestidad y la coherencia, renuncien a las actas de concejales», pues considera que están ocupando unos cargos «que ya no les pertenecen, pues han dejado de ser legítimos representantes de los sierenses».

El diputado regional y secretario general de la Federación Socialista Asturiana, Javier Fernández, se mostraba muy contento «porque ha prevalecido el espíritu de la ley frente al oportunismo político» y felicitó a los actores del Ayuntamiento «por la normalidad democrática con la que se ha encarado un asunto tan delicado como éste». Y concluyó: «Tenemos un gran alcalde en Siero, que se consolida con esta decisión». Y para la presidenta de la Junta Local del PP de Siero, Beatriz Polledo, lo de ayer fue «un triunfo de la democracia y la legalidad frente a intereses particulares e inconfesables».

El pleno de ayer levantó una inusitada expectación en Pola de Siero con gran despliegue policial en la Plaza del Ayuntamiento, el acceso restringido a la Casa Consistorial y la habilitación de una pantalla en la Casa de la Cultura para seguir en vivo el pleno. Por suerte, no hubo que lamentar ningún tipo de incidente. El alcalde fue muy aplaudido cuando abandonó el Consistorio, mientras que los firmantes de la moción fueron recibidos con algunos abucheos.