Viajeras nocturnas

Viajeras nocturnas

Es otoño, navegando a 15 millas mar adentro de la costa asturiana, algo llega volando y se posa precipitadamente en el barco en el que nos encontramos. Nadie le presta atención pero si nos acercamos, veremos que es una mariposa nocturna. Es marrón, no demasiado llamativa, y pertenece a una especie llamada Mythimna vitellina, pero, ¿qué hace esta mariposa a 15 millas de tierra? El mar abierto es un medio totalmente hostil para ella, sin alimento, sin ni siquiera un sitio para posarse a excepción de los barcos que se pueda encontrar. La respuesta más lógica podría ser que el viento la habrá desplazado desde tierra, pero la realidad es otra.

Cada año, millones de mariposas nocturnas y también algunas diurnas atraviesan en Mar Cantábrico, primero durante la primavera, en dirección Norte desde la costa cantábrica buscando las costas francesas, y británicas, y después, en verano y otoño en dirección Sur en su viaje de vuelta a nuestras tierras o quizás incluso más al Sur.

Pensar que algo tan delicado como una mariposa de 4 centímetros de longitud puede atravesar una extensión de agua de más de 700 Kilómetros es algo que impresiona, sobre todo si además tenemos en cuenta que en el camino tendrán que enfrentarse al viento, contrario en ocasiones, la lluvia, o a depredadores, que como ellas realizan el mismo viaje, en forma de aves insectívoras, hacen de este viaje algo épico. Muchas de ellas no llegarán nunca a su destino, pero algunas sí lo harán, y éste es el objetivo. Aunque pocas consigan llegar a las áreas más norteñas y logren reproducirse, habrán ampliado el área de distribución de la especie hacia el Norte. En estos días de cambio climático, se está comprobando como especies como 'Mythimna vitellina' y muchas otras colonizan cada vez territorios más septentrionales. A la especie en conjunto le compensa que mueran miles de estos animales si una parte de la población consigue ampliar su área de distribución.

Suelen ser especies adaptables, capaces de consumir un amplio abanico de especies vegetales, en el caso de nuestra mariposa en particular, su larva puede alimentarse de varias especies de herbáceas, porque si estuviera especializada en un solo tipo de alimento sería probable que la planta nutricia específica no se encuentre muy extendida.

En nuestro país, los estudios y los estudiosos de estos invertebrados no son abundantes, de hecho son muy escasos, pero en países del centro y norte de Europa, el estudio de las mariposas nocturnas es una afición con numerosos seguidores, y que aumenta rápidamente. Cada verano, numerosos ingleses se desplazan a las costas meridionales de las islas británicas, armados con sus trampas de luz; artefactos consistentes básicamente en una fuente de luz ultravioleta que las atrae, y un embudo que las conduce a un recipiente donde serán recogidas posteriormente para su estudio. De todas formas desconocemos la mayor parte de las preguntas que se nos pueden venir a la cabeza acerca de estos increíbles viajes. ¿Cómo consiguen orientarse? ¿Por qué en ocasiones aparecen en oleadas de millones de individuos en nuestras costas y desaparecen misteriosamente pocos días después? Son algunas de esas preguntas que aún no tienen respuesta, pero eso no hace sino aumentar el interés que pueden despertar estos invertebrados que en principio nunca pensaríamos que fueran capaces de viajes tan largos.

Salvando las enormes distancias, lo que estas pequeñas mariposas son capaces de conseguir con un mínimo de medios y energía, debería hacernos reflexionar sobre lo que le cuesta a la nuestra especie hacer lo mismo.