El Muselín no se mueve

Ni se vendrá abajo, ni se justifica su desalojo por problemas de seguridad. Foro dispone de un informe que avala un Muselín donde está, donde siempre

ANDRÉS PRESEDO
La subida a la Campa Torres por El Muselín, una calle extremadamente empinada que comienza junto a la pista polideportiva. ::
                             JOAQUÍN BILBAO/
La subida a la Campa Torres por El Muselín, una calle extremadamente empinada que comienza junto a la pista polideportiva. :: JOAQUÍN BILBAO

Injustificable. El desalojo del barrio de El Muselín previsto por el anterior equipo de gobierno municipal no tiene sentido alguno, al menos con el argumento de la inestabilidad del terreno sobre el que se asienta que, apuntaban, suponía «un grave peligro» para sus vecinos.

«Si por argayos de este tipo se tiene que desalojar a todo un barrio, habrá que hacer lo propio con media Asturias», señaló a EL COMERCIO Pedro Farias Arquer, profesor de la Facultad de Geología de la Universidad de Oviedo y coautor, junto con otros tres compañeros de la misma, del estudio geológico sobre El Muselín realizado por encargo del equipo de gobierno de Foro. «El terreno de El Muselín es absolutamente sólido. No hay deslizamientos superficiales. Lo que sí existen son taludes, desde hace miles de años que, en determinadas circunstancias, pueden ocasiobar argayos, pero eso no justifica desalojar todo un barrio, Lo que hay que hacer es actuar sobre ese problema, como se hace en otros muchos lugares», señaló Pedro Farias Arquer.

El origen del estudio de estos expertos de la Universidad de Oviedo nace del interés de la Alcaldía de Gijón de conocer la realidad del subsuelo del barrio de El Muselín. Carmen Moriyón, cuando accedió a la máxima responsabilidad municipal, se encontró con varios informes, unos avalados por el anterior equipo de gobierno socialista y otro de los propios vecinos de la zona. Los primeros hablaban de la inestabilidad del terreno. El PSOE pretendía desalojar, aunque a años vista, a los vecinos para que el entorno fuera zona verde. No había otra opción, aseguraban, para garantizar la seguridad de la población. Los vecinos de El Muselín siempre desconfiaron de ese objetivo y, además de movilizarse, encargaron su propio estudio. Conclusión: el terreno era sólido y seguro. Ahora, otro estudio refrenda la postura de los vecinos. Las conclusiones del trabajo realizado por los profesores de la facultad de Geología de la Universidad de Oviedo aún está 'caliente'. Fue entregrado esta misma semana al Ayuntamiento y, de alguna forma, supondrá un punto de inflexión para la alcaldesa, Carmen Moriyón, a la hora de tomar una decisión de futuro sobre El Muselín. De hecho, fue la propia alcaldesa la que hizo las gestiones pertinentes ante el decano de la facultad de Geología para disponer de un estudio riguroso y, sobre todo, independiente, del subsuelo del barrio.

Según explicó Pedro Farias a este periódico, la metodología del trabajo se centró en hacer un mapa geológico de la zona y analizar la dinámica de la ladera, los deslizamientos, argayos, desplomes, etcétera. Así, después del análisis geológico del sustrato y del análisis del relieve, realizado mediante la aplicación de un Sistema de Información Geográfica, se llegó a la conclusión de que la zona se encuentra en un sustrato rocoso, con dos sistemas de fallas perpendiculares, que crean una especie de bloques en el subsuelo, susceptibles de deslizarse. «Además -señaló el experto geólogo- llama la atención la superficie de la topología del barrio, que es específica de El Muselín y ni siquiera llega a otras zonas de Jove. Podría parecer que hubo canteras en la zona, pero sólo hubo una. Luego, puede haber deslizamientos de ladera que afecten al sustrato, a grandes volúmenes de roca, pero nunca superficiales. De hecho, las casas de El Muselín no tienen grietas. Esos deslizamientos pueden tener miles de años».

Igualmente, no se puede olvidar mencionar la peculiar ubicación de El Muselín, en una ladera muy expuesta a la mar antes de que se iniciara la construcción del puerto de El Musel. La acción de la mar tenía un importante efecto de desgaste que ahora ha desaparecido con el contrafuerte de la obra del puerto exterior gijonés.

Más de un año de polémica

Con todos los elementos sobre la mesa, Pedro Farias Arquer es concluyente, desde el punto de vista estrictamente técnico, sobre el futuro de El Muselín: no hay justificación alguna para desalojarlo de su actual ubicación. Así, reitera que si se aplica el mismo criterio en toda Asturias, con lo que llueve en la región y las laderas pendientes en las que se construyen viviendas, «sería necesario desalojar a media región».

Es evidente que nunca se aplican este tipo de medidas drásticas por estos motivos, aunque muchos vecinos de toda Asturias están abocados a posibles argayos en las zonas donde viven. «Lo que hay en El Muselín -expuso el experto geólogo- son taludes, desde hace miles de años y, en zonas muy concretas y localizadas, puede haber argayos en momentos puntuales. Lo que hay que hacer, en esos casos, es localizar los puntos conflictivos y hacer los tratamientos oportunos para evitar, en lo posible, los desprendimientos, pero esos casos puntuales, insisto, en ningún caso justifican desalojar a todo un barrio».

El estudio de los profesores de la facultad de Geología de la Universidad de Oviedo fue realizado en los últimos dos meses y está fundamentado en una amplia, técnica y compleja documentación, que será presentada, de forma oficial, por el Ayuntamiento de Gijón el próximo mes de diciembre, aunque los detalles generales y las conclusiones son las que expone Pedro Farias en estas líneas.

Es evidente que su globalidad difiere, de manera frontal, con los postulados defendidos en su día por el equipo de gobierno socialista del Ayuntamiento de Gijón y, más en concreto, por el concejal delegado de Urbanismo, Pedro Sanjurjo. La 'caja de los truenos' se abrió a mediados del mes de julio de 2010, cuando Sanjurjo desveló algunas de las líneas generales previstas por los socialistas para la revisión del Plan General de Ordenación. Una de ellas, quizás la más sorprendente, era poner sobre el papel la desaparición del barrio de El Muselín. ¿Los motivos? El terreno era supuestamente peligroso para ellos y pretendían crear en la zona un gran parque público.

Como era de prever, la iniciativa encendió los ánimos entre los vecinos de la zona, unos 200 en un centenar de viviendas, según aseguró el propio Ayuntamiento. No entendían esta postura municipal, desde su punto de vista, injustificada, y empezaron a suscitarse todo tipo de rumores, de intereses supuestamente ocultos del Ayuntamiento. No encontraban los vecinos otra justificación para una medida tan drástica. Desde el Ayuntamiento se intentó suavizar el asunto, aduciendo que se podía estar hablando de muchos años antes del desalojo y, también, afirmando que se respetarían los derechos de los vecinos. Nada calmó los ánimos. Al final, el objetivo era el mismo: hacer desaparecer el barrio. Se volvió a recuperar la asociación de vecinos y se entró en una interminable guerra de protestas, de recursos y de cuestiones legales. Con todo ello, llegó la campaña electoral y el cambio de gobierno municipal.

Claras conclusiones

Ahora, desde Foro se quiere empezar de nuevo. Lo primero, un estudio geológico independiente, que ha dado el resultado citado con anterioridad. Sus principales conclusiones no tiene lugar a la duda: «El Muselín se encuentra situado sobre varios deslizamientos que afectan al sustrato rocoso de la ladera. Éstos tienen miles o decenas de miles de años de antigüedad, son inactivos y están estabilizados. Se descarta la actividad futura de estos deslizamientos, dado que su factos desencadenante, la acción erosiva del mar en la base del acantilado, fue desactivada por la construcción de El Musel. En la actualidad no existen indicios de incestabilidades ligadas a deslizamientos superficiales activos en el área de El Muselín. No se detectan grietas en el terreno ni tampoco en fachadas o en el interior de los edificios que evidencien movimientos del terreno ligados a este tipo de fenómenos».

Difícilmente se podrá decir más claro que El Muselín, a decir de estos expertos, está tan seguro como lo pueden estar centenares de pueblos de Asturias. ¿Puede afectarle algún argayo? Claro que sí. No se descartan, sobre todo en épocas de mucha lluvia, pero, a decir de los técnicos, de eso a cerrar el barrio media un abismo.

Fotos

Vídeos