Los sindicatos asturianos acusan a Rajoy de «ambigüedad» y de falta de concreción

PSOE e IU de Asturias advierten de que la solución al problema del paro no pasa por una reforma laboral

J. A. GARCÍA OVIEDO.

No ha gustado el discurso de Mariano Rajoy a los sindicatos asturianos, que lamentan la «ambigüedad» de su exposición y la actitud «esquiva» que ha mantenido a la hora de pronunciarse sobre los servicios públicos. División en los partidos políticos. Mientras el PP y Foro aplauden la «claridad» del futuro presidente, PSOE e IU critican la falta de concreción y, en particular, su propuesta de una nueva reforma laboral que ambos consideran «equivocada».

El secretario general de Comisiones Obreras de Asturias, Antonio Pino, cree que Rajoy se ha centrado sólo en el déficit y se ha olvidado de las medidas que van a favorecer el crecimiento económico y el empleo. «Ha habido falta de definición y una actitud esquiva en lo que tiene que ver con los derechos básicos, la protección social y la dependencia», advirtió el líder de CC OO, que lamenta el tono utilizado por el próximo jefe del Ejecutivo sobre las prejubilaciones, que tanto representaron, según él, para Asturias durante las décadas de los ochenta y noventa. Acerca de la propuesta para eliminar los puentes, Pino sostiene que sólo es una «cortina de humo» y recuerda que España tiene la jornada laboral «más elevada de Europa».

No es menos crítica la opinión de Justo Rodríguez Braga. El secretario general de UGT Asturias opina que Rajoy «no ha dicho todo lo que piensa realmente». Falta de concreción y ambigüedad durante los dos días que ha durado el debate de investidura, en los que sólo ha quedado clara, en su opinión, «la lucha contra el déficit». Con ese objetivo en el horizonte, Rodríguez Braga está convencido de que el coste serán nuevos recortes «en la línea de lo que está sucediendo en Cataluña y Castilla-La Mancha». Si bien celebra el incremento de las pensiones, el líder de UGT asegura que tomó esta decisión «como un compromiso electoral pero sin convicción». Traslada su confianza en que se abra, a partir de ahora, un marco de diálogo con los agentes sociales y Rajoy tome buena nota de que la necesidad de España es aumentar la inversión pública. «Evitaría la destrucción de empleo y del tejido empresarial», reflexiona el líder de UGT.

El sindicato Suatea, por su parte, hizo público ayer un comunicado en el que califica de «cortina de humo» las propuestas educativas puestas sobre la mesa por el futuro presidente, al que acusa de utilizar esta estrategia «para evitar hablar de los graves recortes y amenazas que se ciernen sobre la escuela pública». Las medidas planteadas por Rajoy, además, no aportan nada nuevo que pueda contribuir a mejorar el sistema educativo.

Mucho más prudente se ha manifestado el presidente de la Federación Asturiana de Empresarios (Fade). Severino García Vigón, no obstante, se unió a los que avisan al futuro jefe del Ejecutivo de que no todo pasa por reducir el déficit. «El equilibrio en las cuentas no puede venir sólo de la austeridad, sino que también debe afrontarse incentivando la actividad productiva. Eso servirá para generar más ingresos», resumió Vigón, que si bien comprende la dificultad de compaginar políticas de austeridad con las de crecimiento, piensa que el problema de España es que su economía «está estancada». Sobre las medidas que se adopten para reducir el déficit, Vigón sólo pide que se hagan con «responsabilidad».

Lo más grave, en opinión de Javier Fernández, es que Rajoy no aclaró cómo piensa ahorrar 16.500 millones, «máxime si tenemos en cuenta los beneficios fiscales que apuntó». El secretario general de la FSA considera que el diagnóstico del futuro presidente es «equivocado» al relacionar la alta tasa de paro con la reforma laboral, y no con el modelo económico, basado en la construcción. Considera que atribuir la responsabilidad del paro a la rigidez del mercado laboral en lugar de a la estructura económica genera muchas incertidumbres para el futuro.

Delatan al presidente popular algunas propuestas planteadas durante los dos días del debate de investidura. Alude Fernández, por ejemplo, a la idea de mejorar el tratamiento fiscal de los fondos de pensiones privados, o que planee mejorar las pensiones privadas y bajar la pensión media pública, bonificando fiscalmente los fondos de pensiones y aumentando el cálculo de la pensión a toda la vida laboral.

Los socialistas, apunta su líder en Asturias, harán la oposición que les hubiera gustado tener cuando estaban en el Gobierno. Recuerda que Rubalcaba ofreció ya tres pactos de Estado y algunos acuerdos para la creación de empleo, sobre política europea y para la reforma de la administración, y acuerdos para hacer más sostenibles la sanidad y la educación públicas.

Jesús Iglesias arroja dudas igualmente sobre lo que los ciudadanos pueden esperar de esta nueva etapa. El coordinador general de IU de Asturias creen que los españoles tendrán que asumir un ajuste «aún más drástico» del que ya realizó el Ejecutivo anterior. «Eso va a suponer -explicó Iglesias- más sacrificios, más recortes, menos licitación de obra pública y, por tanto, más desempleo en el sector de la construcción».

Cabe esperar, en opinión de IU, que ese ajuste afectará a los servicios públicos y a prestaciones como la dependencia. No es menos crítico Iglesias cuando se refiere a la reforma laboral. A su juicio, ocasionará un nuevo deterioro del mercado de trabajo, al tiempo que expresa su convencimiento de que el Gobierno tomará partido por los empresarios en una inminente negociación del marco social.

Halagos

El presidente del PP de Asturias y diputado en el Congreso, Ovidio Sánchez, no tiene dudas: «Mariano Rajoy es un presidente que genera esperanza y confianza siempre desde la verdad». Buena prueba de ello es el «crudo» diagnóstico que, a su juicio, ha hecho del «difícil momento» que vive el país. Aseguró que el nuevo presidente «tiene la mano tendida a todos los grupos».

No es muy diferente la opinión que tiene el diputado de Foro Asturias, Enrique Álvarez Sostres, sobre Mariano Rajoy y los argumentos que ha ofrecido a lo largo de los últimos dos días. «Trazó un análisis certero de la situación», señaló. Respeta que el presidente no se haya comprometido con planteamientos concretos como suele ocurrir en un debate de investidura, pero aplaude que sí haya apuntado por el buen camino en política educativa, empleo, fiscal y económica. «Bien ha valido nuestro voto en la investidura», reflexiona Sostres, orgulloso de que Foro haya sido la única formación (junto a UPN) que le haya respaldado.