«El PSOE debe disculpas por el trato dispensado a la Universidad»

Los populares le acusan de «anteponer los intereses de partido» a la comunidad educativa en la disputa sobre la Semana Negra

A. VILLACORTAGIJÓN.
La Semana Negra vista desde una escalera de la Facultad de Marina Civil, colindante con la zona de tiovivos. ::
                             PIÑA/
La Semana Negra vista desde una escalera de la Facultad de Marina Civil, colindante con la zona de tiovivos. :: PIÑA

No se han andado con rodeos las Nuevas Generaciones del Partido Popular de Gijón a la hora de fijar posición tras la sentencia que da la razón a la Universidad de Oviedo en la disputa sobre la parcela del campus gijonés en la que se celebró la última edición a la Semana Negra y le restituye la propiedad de los terrenos. No contentos con el contundente fallo judicial, reclaman ahora al PSOE «disculpas públicas por el trato dispensado a la Universidad, a sus docentes y a sus alumnos».

La clave de todo el meollo radica, según un comunicado emitido por las juventudes de los populares, en la frase de la sentencia que establece que «el Ayuntamiento difícilmente podía ignorar que la finca que adquirió el Principado era de la Universidad y que, por ello, habría actuado de mala fe». Y, por esa misma razón, también exigen disculpas «por haber despreciado la opinión de todos ellos para imponer su criterio político y los intereses de alguno de sus 'viejos amigos'». Sin especificar cuáles, eso sí.

Según su análisis, el terreno de la discordia -en manos del Ayuntamiento de Gijón toda vez que se había hecho con él por medio de una permuta con el Principado- nunca debió utilizarse contra el criterio del rector y de su equipo de gobierno, que, recordaron, «protestaron enérgicamente frente a esta decisión y decidieron llegar hasta los tribunales, un camino en el que fueron apoyados por profesores, asociaciones universitarias y colectivos de alumnos que decidieron defender a su Universidad. Y, en ese camino, Nuevas Generaciones mostró su más absoluto apoyo a la Universidad y a sus alumnos», siguieron haciendo memoria de un proceso en el que lo que estaba en juego «no era de recibo»: «Que mientras muchos jóvenes estudiaban, hacían sus exámenes, trabajaban en sus laboratorios o desarrollaban sus proyectos e investigaciones, tuvieran que compartir sus tareas con la música de la noria o el entrañable sonido de una tómbola».

Y, en medio de la trifulca, explican en el comunicado, «la respuesta del gobierno municipal de izquierdas fue la de no escuchar y cerrarse en banda. 'La Semana Negra se hará en esa parcela sí o sí', decía Santiago Martínez Argüelles, anteponiendo los intereses de su partido a los de una Universidad en la que él fue vicerrector».

«Paripés y pantomimas»

Fue entonces cuando, «para justificar esa posición, montaron paripés y pantomimas, como aquella reunión entre concejales socialistas y representantes del Consejo de Estudiantes para demostrar el apoyo de los alumnos a la celebración de la Semana Negra en dependencia universitarias», un momento cumbre del culebrón en el «los tres representantes estudiantiles militaban en Juventudes Socialistas, siendo uno de ellos el hijo y sobrino de destacados dirigentes socialistas».

«Nuevas Generaciones denunció aquel despropósito», concluyen, nada que ver con las Juventudes Socialistas, «que prefirieron anteponer los dictados de su partido a los intereses de los jóvenes», y ahora quieren que el PSOE pida perdón.