Las sorpresas que esconde un parque

Mavea divulga el mundo de las aves en talleres y exposiciones didácticas en El Atrio

R. B.AVILÉS.
Un momento del taller sobre aves, ayer en El Atrio. ::
                             MARIETA/
Un momento del taller sobre aves, ayer en El Atrio. :: MARIETA

Para mucha gente son sólo pájaros, sin más adjetivos. Pero la cantidad de especies de aves que encierra un parque como el de Ferrera o el de Isabel La Católica, en Gijón, por poner dos ejemplos cercanos, sorprendería a cualquiera que no esté iniciado en el mundo de la ornitología.

Ese es uno de los puntos de partida con los que el Grupo ornitológico Mavea celebra desde ayer y hasta el viernes la Semana de las Aves en El Atrio. Orientando en esta ocasión las jornadas a los más pequeños, una decena de niños participaron ayer en el primero de los talleres didácticos que el colectivo organiza todos los días desde las 17 horas. Una mezcla entre clase de zoología, juego de asociación y prueba de memoria visual que entretuvo a los pequeños, entre los que había alguno que ya apunta maneras de experto en la labor de distinguir una focha de una gallineta.

De eso se trataba y para ello se empleó a fondo David Díaz, coordinador de Mavea y encargado de impartir la sesión de ayer. Titulada 'Identificación de aves del parque y del jardín', la didáctica comenzó diferenciando un grupo de especies acuáticas que pueden recalar en un estanque o un pantano de los entornos urbanos y sus proximidades. Así, a partir de algo común a todas las aves como el pico, y atendiendo a su forma, «podemos saber si esto es un pato, un ganso, un cisne o si es algo que no tiene nada que ver», explicó el experto a los aprendices de ornitólogo.

Tanto como que, aunque ambos pájaros naden, la diferencia entre un ánade y un somormujo, que al principio estuvo un poco confusa para algunos, se les hizo clara a todos al explicarles todas las claves de identificación, enseñándoles desde fotografías a modo de piezas de puzzle hasta el uso de las guías de campo. Lo que demuestra que estos libros, en plena era de internet, son capaces de suscitar el entusiasmo de todo aquel que se acerque con ojos curiosos a lo desconocido. Incluyendo los 'pajarinos' pequeños, de los que Díaz constató que «hay tantas especies sin salir de Avilés que cualquier jardín es una sorpresa por lo que podemos encontrar».

Rapaces y comederos

Mavea continúa esta misma tarde los talleres con 'Rapaces nocturnas y su alimentación', que mostrará a los asistentes la vida de estas aves que tiene mucho de beneficioso pese a la injusta fama cosechada durante siglos. Mañana se hablará de árboles, abriendo el abanico a otras disciplinas de la naturaleza, y el vienes habrá una clase de creación de comederos para aves y los alimentos con que llenarlos.

Como añadido, el recinto de El Atrio contiene una muestra de imágenes de aves marinas y de bosque, obra de fotógrafos especializados como María José Fernández, Isolino Pérez o Pablo Fernández.