Una aldea de montaña renovada

Los trabajos arrancaron en abril de 2009 y está previsto que finalicen a finales de este añoEl pueblo cabraliego de Sotres lleva tres años inmerso en obras para su rehabilitación integral

ANDREA INGUANZOCARREÑA.
El aspecto actual del pueblo de Sotres no tiene nada que ver con el de hace tres años gracias a su rehabilitación integral. ::                             NEL ACEBAL/
El aspecto actual del pueblo de Sotres no tiene nada que ver con el de hace tres años gracias a su rehabilitación integral. :: NEL ACEBAL

Ya no queda apenas rastro de lo que antes era al pueblo de Sotres. Este núcleo rural de los Picos de Europa luce ahora un aire mucho más actualizado. La culpa la tiene el periodo de casi tres años durante el que se han llevado a cabo los trabajos de rehabilitación en la localidad. El resultado, aunque aún está pendiente de la fase final de un proyecto complementario, ha sido espectacular. Los vecinos aprovechan largos y fríos paseos por las principales calles para repetir una y otra vez el impulso hacia la modernización que esta obra les ha brindado.

La actuación, financiada con fondos del Plan E por la Dirección General de Desarrollo Sostenible del Medio Rural, del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, se está desarrollando en dos fases. La primera arrancaba en abril del 2009 con un presupuesto de 4.980.000 euros. La segunda y última, actualmente en ejecución, se inició en junio del 2011 y se espera su finalización para el próximo mes de noviembre. Actualmente los trabajos se encuentran paralizados, aunque los primeros operarios tienen previsto su retorno a Sotres durante las próximas semanas.

Las obras de rehabilitación integral de esta localidad, situada a más de mil metros de altitud dentro del área del Parque Nacional de los Picos de Europa, están permitiendo el soterramiento del cableado eléctrico y la renovación de la red de abastecimiento de agua, dos cambios muy necesarios en este tipo de núcleos. Pero sin duda, lo que más valoran los vecinos es la accesibilidad con la que cuentan ahora, que les permite transitar todas las calles del pueblo.

Oliva Moradiellos lleva muchas décadas subiendo y bajando las 'caleyas' de Sotres. Esta cabraliega celebraba ayer el hecho de poder seguir haciéndolo. «Por mi salud me veo obligada a apoyarme en dos bastones para salir a pasear. A mí esta obra me dio la vida. Si no fuera por cómo dejaron estas calles ahora, yo no podría salir de casa», explica. Pozos, barro y mucha piedra era lo que esta vecina encontraba hace tres años al salir de su casa en el barrio de la Concha, «esto estaba fatal». Oliva recuerda con humor los primeros rumores antes de que esta obra fuera una realidad. «Decían que iban a mejorar el pueblo y que lo iban a hacer en un año. Éste es el tercero y parece que van para cuatro. Yo sólo espero tener salud para llegar a verlo terminado», auguró.

Esta segunda fase, que se encuentra desde finales del pasado año paralizada, arrancó con un presupuesto de más de dos millones de euros. A falta de pocos meses para la finalización total de la actuación, los arreglos pendientes son básicamente superficiales, como la instalación de luminarias y mobiliario urbano, el sellado y la recuperación del vertedero alto de la localidad y el acondicionamiento y construcción de un mirador en la zona de la escombrera y de un aparcamiento público.

Bautista Sánchez es un gijonés enamorado de Sotres. Allí pasa todos los veranos y hasta allí se acercaba también ayer para comprobar precisamente el estado de los trabajos. «Está quedando fenomenal. No es ni comparación lo que era antes», recordó. Aunque el proceso ha sido complicado, pues casi el 99% de las calles han sido levantadas para su remodelación, para los vecinos no ha supuesto demasiadas molestias. «Para tenerlo bien primero hay que sufrir un poco, es normal», destacó el gijonés.

Estacionamiento

Sotres es un pueblo que cuenta con una población real de unos noventa habitantes, que en verano se ve varias veces multiplicada, tanto por visitantes habituales como por turistas y montañeros. La mejora integral favorece también a la actividad económica y por eso se está poniendo especial interés en acondicionar el centro de la localidad, con la construcción por ejemplo de un estacionamiento. «El aparcamiento ideado en un principio ha tenido que modificarse, el nuevo proyecto calcula la adecuación de más de sesenta plazas», explicó José Rodríguez. Este sotriano adelantó que además el nuevo proyecto contempla la creación de un espacio donde se ubicará un parque infantil. «Primero fue Bulnes y ahora Sotres, a ver si los vecinos de Tielve tienen la misma suerte que nosotros y pueden ver algún día su pueblo así de cuidado», señaló.

El ex alcalde pedáneo de la localidad, Tomás Fernández, detalló el éxito de la actuación mostrando la singularidad de la misma. A falta de unos últimos retoques, que incluirán también la colocación de vayas de madera y la plantación de algunas zonas verdes, que se podrían acondicionar como aparcamientos para las viviendas particulares, el pueblo ha dado un giro, en su opinión, de 360 grados. «Se han abierto y aumentado espacios públicos, como las plazas, se han eliminado barreras y obstáculos y se ha dado un giro hacia la accesibilidad», detalló Fernández. Durante esta rehabilitación integral que, según explicó, «ha multiplicado por dos o casi por tres la cifra inicial del presupuesto», se ha renovado el 90% del saneamiento antiguo y también el 90% de la red de agua. «Se han mejorado casi todos los caminos, e incluso se han habilitado algunos que estaban en desuso, como el acceso a algunas viviendas», declaró el socialista, lo que ha impulsado también «a la rehabilitación de más de cuarenta casas durante los meses en los que se han desarrollado las obras».

Este pueblo cabraliego ya no es lo que era. Pronto verá culminados unos trabajos que han contribuido a su sostenibilidad, que además concluyen con un resultado aplaudido por los vecinos. «Éste es el tipo de intervenciones que se deberían llevar a cabo en todos los núcleos de montaña», opinó Fernández. Una obra complicada en un entorno duro, sobre todo durante el invierno, que ve próxima la escritura del primer párrafo del nuevo capítulo de su historia.

Fotos

Vídeos