DKMS defiende que la campaña de donación de médula realizada en Avilés es «legal»

Jesús Otero, director general de Transplantes de Asturias, acusa a la empresa de «hacer chantaje emocional» y de «engañar a la gente»

J. F. GALÁNAVILÉS.
La campaña de captación de donantes se realizó en el pabellón de El Quirinal y asistieron 1.225 personas . ::                             MARIETA/
La campaña de captación de donantes se realizó en el pabellón de El Quirinal y asistieron 1.225 personas . :: MARIETA

La empresa alemana de donaciones de médula DKMS negó ayer las afirmaciones realizadas por la Organización Nacional de Trasplantes, dependiente del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, que ha advertido que las campañas de búsqueda de donantes de médula ósea son «ilegales». La primera de ella se realizó el pasado 16 de octubre en Avilés, con un objetivo muy concreto: encontrar un donante de médula compatible con Hugo Pérez, un avilesino enfermo de leucemia.

La respuesta fue masiva. Acudieron 1.225 personas, una explosión solidaria que impregnó de esperanza no sólo a Hugo y a su familia, sino también a miles de enfermos de leucemia de todo el mundo que están en la misma tesitura, a la espera de un donante de células madre que les salve la vida. En el caso de Hugo, la búsqueda ha resultado, hasta el momento, infructuosa.

Gerhard Ehninger, uno de los fundadores de DKMS, negó que su organización haya vulnerado ninguna ley española, y también que pida pagos exagerados por sus servicios. «Todos los españoles que quieren ser registrados como potenciales donantes han sido admitidos en el banco de la DKMS», indicó Ehninger. El Ministerio de Sanidad, por contra, considera ilegal la actuación de DKMS en España, y recordó que la donación de médula sólo puede realizarse a través de la Fundación Internacional José Carreras.

La DKMS tiene el mayor registro de médula del mundo, con un total de 2,6 millones de potenciales donantes, y el pasado año gestionó las donaciones de 4.700 pacientes de leucemia. Según Ehninger, su organización se decidió a actuar en España ante la evidencia de que, pese al buen funcionamiento de los transplantes de órganos, el sistema de donaciones de médula en ese país está «algo retrasado».

El fundador de DKMS , catedrático de Medicina en Dresde, indicó asimismo que su organización está determinada a seguir trabajando en España y que recurrirá a la Justicia, si es preciso, para defender sus intereses. El Ministerio de Sanidad, por su parte, ha insistido en que DKMS no dispone ni de las autorizaciones legalmente exigibles, ni de los convenios y acuerdos de colaboración que habilitan para realizar funciones que son competencia del Sistema Nacional de Salud.

La Organización Nacional de Trasplantes (ONT), que depende del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, y la Fundación José Carreras-Registro Español de Donantes de Médula Ósea (REDMO) enviaron varias cartas a la empresa instándole a que cesase su actividad en España. Tras la negativa de la empresa, el director de la ONT, Rafael Matesanz, denunció el caso ante la abogacía del Estado para que analizase posibles violaciones de la ley.

Chantaje emocional

Jesús Otero, director general de Transplantes de Asturias, tiene claro que la campaña de donaciones emprendida por la empresa alemana en España es ilegal. «En Alemania no, pero aquí sí. En este país, las campañas de donaciones son altruistas, y son potestad de las comunidades autónomas. No puede hacerlas cualquiera. Hay que solicitar permiso a la autoridad competente, en este caso, la consejería de Sanidad, y no se hizo», añadió.

Otero dirigió duras palabras a la DKMS. «Sabía que lo que hacía era ilegal. Ha engañado a la gente», manifestó el director general de Transplantes de Asturias. «Enviar muestras biológicas a otro país es ilegal, en España y en cualquier otro país. Han incumplido la ley, y no una vez, sino varias, y de forma consciente».

Otero también acusó a DKMS de «aprovecharse de la situación de necesidad de una persona para pedir dinero a la gente. Eso es chantaje emocional», añadió. En este punto, recordó que durante la campaña de captación de donantes realizada en El Quirinal, «también realizaron una campaña de captación de donativos».

En cuanto al dinero que, según el Ministerio de Sanidad cobra la empresa alemana por cada transplante, Otero admite que tal práctica se realiza en todos los países. «La diferencia es que en España se cobran 8.000 euros, que asume el sistema público de Sanidad, y ellos cobran 14.000. Esa es la diferencia». Por último, minimizó la eficacia de la campaña de donación realizada en Avilés. «Si en un registro con trece millones de entradas no se encontró un donante compatible, difícilmente se podrá hallarse entre mil o dos mil personas», concluyó.

La noticia ha caído como un jarro de agua fría entre el grupo de amigos de Hugo que promovió la campaña de captación. «Nosotros pedimos permiso a Sanidad, pero cuando llegó la respuesta, ya la habíamos realizado. Nos dijeron que no», reconoció un portavoz del colectivo. «Ahora tenemos muchas dudas», concluyó.

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