«La pérdida de empleo incide en la calidad de la salud»

Mario Margolles habla sobre el Observatorio de Asturias, el sistema sanitario y los indicadores estadísticos

A. PALACIOAVILÉS.
Mario Margolles, durante la charla celebrada ayer en la Casa de Cultura, junto a Pedro García. ::
                             S. LÓPEZ/
Mario Margolles, durante la charla celebrada ayer en la Casa de Cultura, junto a Pedro García. :: S. LÓPEZ

La crisis económica y las dificultades para acceder al mercado laboral también tienen efectos negativos para la salud. Es una cuestión de la que ayer por la tarde habló Mario Margolles, uno de los integrantes del grupo de trabajo del Observatorio de Salud de Asturias, que además es jefe de Servicio de Vigilancia Epidemiológica del Principado.

Los datos demuestran que determinadas situaciones sociales «como la pérdida de empleo, tener que solicitar el salario mínimo o las políticas medioambientales también inciden sobre la calidad de la salud».

El Observatorio de la Salud centró la primera conferencia del año del VII ciclo de Avilés Ciudad Saludable, que presentó el concejal responsable del área, Pedro García. El observatorio, según explicó Margolles, recoge información sobre el sistema de salud de la región, la percepción de los propios usuarios y los distintos modelos y políticas sanitarias que se utilizan en Asturias.

«El observatorio analiza la calidad del sistema sanitario, el malestar de la gente, las respuestas del sistema sanitario con respecto a las enfermedades crónicas...». Los primeros datos se presentaron en mayo del año pasado y, según apuntó ayer Margolles, el próximo mes de abril se volverán a presentar, haciendo una comparación con los mismos indicadores que fueron recogidos en aquella ocasión. Los datos reflejan que «el desempleo, contar con unos u otros recursos de apoyo para las personas en desigualdad y el consumo de tabaco y alcohol, por ejemplo, también tienen una incidencia en la salud». En ese sentido, Margolles indicó que el caso del tabaco era fácil de entender: «cada año su consumo causa 2.500 muertes en Asturias, por lo que siempre es mejor tener políticas para que los fumadores puedan terminar con el hábito y los que nunca han fumado no lo adquieran».

Este análisis también hace referencia a actuaciones como las que se realizan contra el sedentarismo, el consumo o la ausencia de consumo de nutrientes o las situaciones sociales de cada paciente. El trabajo se realiza con los indicadores que se obtienen de los datos facilitados por el propio sistema sanitario a través de las estadísticas y también con las encuestas individuales.

Según Margolles, el observatorio ya ha sido cada vez demostrar que «el modelo responde muy bien para determinados indicativos y parece claro que es el mecanismo a seguir» para mejorar la calidad del servicio sanitario.