Urbanismo insta a la propiedad de Uría, 16 a hacer obras de mantenimiento

Rechaza la declaración de ruina del inmueble y tratará de mediar entre las partes para evitar que prosiga el deterioro del edificio protegido

GONZALO DÍAZ-RUBÍNOVIEDO.
El edificio es obra de De la Guardia. ::
                             JESÚS DÍAZ/
El edificio es obra de De la Guardia. :: JESÚS DÍAZ

Es uno de los edificios singulares de la calle Uría. Obra de Juan Miguel de la Guardia, el mismo arquitecto del palacete de La Lila o del de Villa Magdalena, el número 16 espera un futuro mejor, pero la realidad hoy día es alarmante. El mal estado de los forjados horizontales, detectado por los redactores del Catálogo de Edificios y Elementos de Interés en 2005, ha empeorado.

Fuentes municipales confirmaron que la propiedad del edificio, que, en un proceso de años, ha ido 'vaciando' el inmueble con vistas a una futura rehabilitación, solicitó al Ayuntamiento la declaración de ruina económica: el coste de la rehabilitación superaba el 50% de su valor.

Fue denegada por el anterior concejal de Urbanismo, Alberto Mortera, que además dejó firmada, antes de salir del Ayuntamiento para acompañar a Gabino de Lorenzo en la Delegación del Gobierno, la resolución por la que ordena a los propietarios la realización de una serie de obras de mantenimiento. En concreto, trabajos de reparación de las humedades, que, desde la cubierta, están dañando los pisos superiores, y el apuntalamiento de algunas plantas para evitar hundimientos.

La situación, explican las mismas fuentes, es delicada. En los bajos del edificio se halla la farmacia de Cavia. Si el Ayuntamiento hubiese aprobado la ruina económica, habría facilitado el desalojo de la botica. Entre la propiedad y la titular de la licencia no hay acuerdo para el realojo. La farmacia quiere garantías (económicas y por escrito) de que podrá retornar al bajo en un máximo de tres años. Un retraso sobre ese lapso significaría que podría perder la licencia y un emplazamiento que, según estudios municipales, causa problemas de tráfico, pero hace de Cavia una de las boticas con mayor facturación de la ciudad y de Asturias.

El nuevo concejal de Urbanismo, José Ramón Pando, manifestó ayer su intención de mantener una reunión con ambas partes con el fin de evitar que el problema se enquiste mientras el edificio continúa deteriorándose. El precedente de las Casas del Cuitu aconseja esta medida.

Este edificio, los números 27 y 29 de la calle Uría, fue adquirido por Prusa en 2002 con la intención de rehabilitarlo para viviendas y oficinas, en una operación completada con la compra de 45 plazas de garaje en Económicos. Para agilizar las obras necesarias y poder 'expulsar' a los últimos inquilinos, intentó lograr una declaración de ruina entre denuncias de los residentes por deteriorar adrede el edificio. Fue rechazada por el Ayuntamiento y Prusa realizó obras de conservación y comenzó a negociar con los residentes hasta llegar a acuerdos con la totalidad.

La obra original de De la Guardia fue modificada en 1928, con la construcción de un patio de luces y de un ascensor, que unió el edificio al colindante número 14. El Catálogo solo permite obras de rehabilitación o reconstrucción parcial.

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