PP-PSOE: la 'brigada del aplauso' ante las próximas elecciones

Por supuesto que la estabilidad presupuestaria es necesaria, pero siempre y cuando no se olvide y aparte la cohesión territorial

PELAYO ROCES ARBESÚDIPUTADO AUTONÓMICO DE FORO ASTURIAS
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                             GASPAR MEANA/
:: GASPAR MEANA

Ciertamente, opinar es fácil; y en política, a menudo, una opinión suele ser una valoración intencionada, encaminada a convencer a la gente de alguna consideración, falsa si es necesario. Por ello, frente a las opiniones están los hechos, y el diario de sesiones de la Junta General del Principado constata lo que afirmé el pasado día 3: de 45 votaciones en la Junta -plenos, comisiones, juntas de portavoces-, 25 veces unió el PP al PSOE sus votos. Y los unió, por supuesto, en las votaciones de mayor repercusión: absteniéndose en la elección del presidente del Principado, apoyando el PSOE al candidato del PP para presidir la Junta o para incrementar en 400.000 euros el presupuesto de la Junta o para subir el sueldo a los portavoces 'adjuntos' -Joaquín Aréstegui y Álvaro Álvarez, buenos amigos, por cierto-. Se unieron también para quitar al Gobierno su capacidad de acción presupuestaria, ejerciéndola ellos desde el Parlamento.Y así hasta llegar a la traca final: el PSOE apoya al PP en su rechazo de los Presupuestos del Gobierno para 2012.

Izquierda y derecha unidas en Asturias en una loca 'brigada del aplauso' contra Foro, en conversaciones de pasillo y almuerzos de restaurante que pagamos todos, desde donde articular discursos y estrategias comunes con un solo fin: tumbar a Foro para volver a la situación anterior de pacífico reparto de privilegios entre las dos fuerzas.

Esto aquí, en Asturias. Y en Madrid, una vez anunciado por el Gobierno central el ajuste que hace recaer su grueso sobre Asturias -un 10% sobre una autonomía que representa a duras penas el 2% del conjunto de España-, tal vez alguien pudo dudar, momentáneamente, de cuál sería la actitud del PP de aquí ante la desproporción del golpe asestado. En Foro no tuvimos ninguna duda de que la parte 'A' de la 'brigada del aplauso' haría justamente eso, aplaudir. Ya lo habíamos advertido en la campaña para las generales: la importancia de contar con un grupo asturiano en el Congreso lo era justamente para compensar lo que sería pura aceptación del PP de Asturias ante las medidas que adoptara el PP de España. Desgraciadamente, en poco más de un mes nos han dado la razón.

¿Cómo va a explicar, a justificar, el PP todo esto a los asturianos en la cercana campaña? Por mucha 'solidaridad' que se propugne -debido a la crisis-, ésta no es tal cuando de 8.900 millones de euros más de 1.000 recaen en unos pocos, en la Asturias pequeña, alejada y empobrecida fruto de años de socialismo. Tal solidaridad se transforma en una insolidaridad inasumible, que enfrenta la obligación constitucional de los poderes públicos de corregir y no a acentuar los desequilibrios territoriales, y de promover un desarrollo armónico y equilibrado. Como el principio de solidaridad lo es también del Derecho Comunitario, con tales medidas los asturianos no solo pasamos a ser españoles de segunda, sino europeos de tercera. Por supuesto que la estabilidad presupuestaria es necesaria, pero siempre y cuando no se olvide y aparte la cohesión territorial.

¿Se ha limitado al callar el Partido Popular de Asturias? Al contrario, ha levantado la cabeza y anda quedándose solo en los ayuntamiento asturianos en su apoyo a la eliminación de los fondos mineros. Insisto: ¿Cómo presentarse así ante los asturianos en la próxima contienda electoral? Sin duda, tienen la obligación de advertir que apoyarán todo recorte del Gobierno central, porque les aseguro que tan sólo acabamos de empezar.

En este escenario, con un 'PPSOE' en Asturias vetando toda acción del Gobierno y sacando adelante todas sus iniciativas conjuntas; con un PP quitando a Asturias, por ejemplo, en materia de fondos mineros, no solo lo que nos correspondía para 2012, sino lo que nos debían desde el 98., ¿hay otra opción que no sea convocar elecciones, es decir, dar al ciudadano la palabra?

Foro no se encadena al sillón. Esta es la prueba más evidente. A los que sí lo hacen les ha cogido con el pie cambiado, porque no entienden que Francisco Álvarez-Cascos haya tomado el camino menos habitual: el de dar la palabra a los ciudadanos. Pero sí, precisamente esas cosas son las que marcan la diferencia.