Javier Fernández creyó «que Igrafo quería ser proveedor de la FSA» al regalarle una cesta

Francisco Álvarez-Cascos responde que «lo que tiene que explicar es qué ha hecho para desvelar la responsabilidad de Educación»

E. M. GIJÓN.
Javier Fernández, con las siglas de la Federación Socialista Asturiana a su espalda. ::                             MARIO ROJAS/
Javier Fernández, con las siglas de la Federación Socialista Asturiana a su espalda. :: MARIO ROJAS

Podía haber soslayado la cuestión, pero el secretario general de la Federación Socialista Asturiana y candidato a la Presidencia del Principado no lo hizo. En una entrevista radiofónica con la Cadena Ser Javier Fernández admitió que él también había recibido una cesta de Navidad cuando el Gobierno asturiano estaba en manos de su partido. Le quitó hierro, lo vistió de normalidad y contó, a modo de narración, que «un día me encontré en Navidad con una cesta de Igrafo. Suministraban a la Administración y pensé que lo que querían eran ser proveedores también de la Federación Socialista Asturiana. Y ahí quedó».

En esa misma línea, el candidato a presidente regional aseguró que «a las personas responsables de la empresa no las conocía; de hecho, las he conocido a través de los medios de comunicación», sin dar importancia a la recepción de obsequios, un método de representación de las empresas que desde que saliera a la luz pública el caso Renedo ha quedado salpicado de sospechas. «Voy a decir la verdad ahora y siempre», concluyó Javier Fernández, quien se confesó dispuesto a «hablar de Renedo y de lo que me echen. No tengo miedo a nada. Hablemos de esto y de todo, de la transparencia, de los contratos. Desde el punto de vista político pagamos nuestra responsabilidad».

No tardó el presidente del Principado en funciones y candidato a la reelección, Francisco Álvarez-Cascos, en darle réplica a su contrincante electoral. Y lo hizo desde otra emisora, Onda Cero, donde dijo: «Si quiere tener credibilidad para no tener que asumir la responsabilidad colectiva de un escándalo de corrupción como este, en lugar de explicarnos por qué recibe o deja de recibir cestas de Navidad, lo que tiene que explicar es lo que ha hecho para desvelar la responsabilidad de los que han desviado cestos de dinero de la Consejería de Educación para que dos empresas se lucraran del trato de favor». Y apostilló que «eso es lo que esperamos de Javier Fernández, si quiere, personalmente y en nombre de su partido, dejar claro que no son compatibles sus normas de conducta con la corrupción».

Pero no fue solo Álvarez-Cascos quien pidió responsabilidades. También otra candidata, ésta al Rectorado de la Universidad de Oviedo, aludió al precio a pagar en pro de las instituciones. Paz de Andrés se refería en este caso al gerente de la Universidad de Oviedo, a quien los informes policiales que tiene en su poder el juez Sorando le atribuyen beneficios recibidos de Igrafo. Paz de Andrés dijo ayer no entender su «mutismo», que consideró «grave, porque aunque está demostrado que recibir regalos no es objeto de reproche penal, desde el punto de vista ético cuenta con el reproche social». Sin embargo, por encima de todo, censuró al rector por el «daño» que está sufriendo la Universidad. «Este señor forma parte de su equipo rectoral y cada día que pasa más se deteriora la imagen de la Universidad. El silencio del rector me resulta incomprensible, inquietante y dañino», resumió la candidata.

De quien obvió, sin embargo, toda referencia fue del director de la Escuela Politécnica de Mieres quien sí acaba de ser imputado en la causa por el juez Sorando. Aludió al carácter electo de su cargo y eludió decir nada sobre el particular. Lo que sí denunció fueron irregularidades técnicas y jurídicas en el proyecto de presupuestos que hoy abordará el Consejo Social y que, según afirma Paz de Andrés, «es diferente al que aprobamos en Consejo de Gobierno». La cantidad final es la misma, debido a lo que llamó «ingeniería contable», pero ayer mismo entregó en mano a la presidenta del Consejo Social los dos anexos presupuestarios comparativos.