«Para innovar hay que perder el miedo a fallar»

Empezó trabajando en un garaje en Estados Unidos y llegó a trabajar en Microsoft y a asesorar a Obama en materia de telecomunicaciones Pablo Rodríguez Director de Investigación de Telefónica Digital

MARCO MENÉNDEZGIJÓN.
Pablo Rodríguez manipula su teléfono móvil, ayer, en los jardines del Club de Regatas. ::
                             ÁLEX PIÑA/
Pablo Rodríguez manipula su teléfono móvil, ayer, en los jardines del Club de Regatas. :: ÁLEX PIÑA

Comenzó trabajando en una empresa en un garaje de los Estados Unidos y llegó a Microsoft y a ser asesor en materia de telecomunicaciones de la Administración Obama. Ahora, el asturiano Pablo Rodríguez (La Felguera, 1972) es el director de Investigación de Telefónica Digital y una de sus principales funciones es encontrar jóvenes talentos que desarrollen los productos informáticos del futuro. Asegura que en Asturias hay capacidad, talento y tecnología, pero las empresas han de ser ambiciosas y trabajar en un mercado global.

-Ha pronunciado una conferencia titulada 'Innovar o morir' ¿El futuro será tan radical?

-Quien no innove sacará cada vez menos margen de beneficio a su negocio, porque funcionamos en mercados más globales y tanto India como China, que antes copiaban, ahora también innovan. Sin innovar, vamos a pasarlo mal.

-El futuro pasa por abaratar los componentes y hacer que el 'hardware' pase por la misma revolución que pasó el 'software'. Con voluntarios, hay que conseguir un 'hardware' libre para abaratarlo y cambiar la manufactura del siglo XXI. El objetivo es conseguirlo y volver a traer a Europa y España los empleos que se están marchando ahora mismo a China.

-¿Cómo ve el nivel de la investigación en la Universidad de Oviedo?

-La universidad asturiana es un centro de excelencia que la dota de prestigio internacional y tiene muy buena reputación a nivel de investigación y técnico. Su reto es convertir esa tecnología que genera en negocio, sobre todo con financiación privada, pero para ello necesita aumentar su ambición y pensar en global. El talento, la tecnología y el potencial están ahí.

-¿Qué consejos puede dar un emprendedor?

-La emprendeduría se aprende, pero para innovar hay que perder el miedo a fallar. También es necesario volver a la cultura del esfuerzo y el sacrificio, pues se necesita echar muchas horas para sacar las ideas adelante. El 90% de los que lo intentan tiran la toalla al principio, porque encuentran mil y una razones por las que esa idea no va a funcionar. Es un problema de actitud más que de conocimientos.

-Pero un emprendedor suele ser joven y, por lo tanto, poco dado a asumir riesgos. Necesitará apoyo exterior ¿no?

-Ese apoyo exterior es un banco de capital riesgo que apueste por ti y de esos existen muchos. Telefónica ha lanzado el proyecto Wayra para suplir esa necesidad en España, porque un emprendedor necesita no sólo financiación, sino también el apoyo legal, de conocimiento, de inventores, de personas que han pasado por la misma experiencia y crear una red. Ese papel lo podrían jugar los gobiernos, pero no lo están haciendo y se puede fomentar desde el sector privado.

-¿Las empresas españolas lo pueden asumir?

-No les queda otra, porque si queremos seguir siendo diferenciales y competitivos necesitamos generar talento, crear emprendedores y empresas nuevas que nos aporten valor. Si los gobiernos no lo hacen, tendrá que ser la empresa privada.

-En Gijón el campus universitario está muy ligado a las empresas del Parque Científico y Tecnológico. ¿Qué le parece?

-Es una pata muy importante de este juego, pero hay que fomentarlo más. Es importante que haya más esfuerzos con empresas privadas dentro del entorno asturiano, pero saliendo del entorno local y yendo al multinacional, con relaciones con empresas interesadas en nuestra tecnología. Hay que pensar desde Asturias hacia el mundo.

-Es parecido al concepto de la universidad americana...

-En Estados Unidos la manera en que se acerca la universidad a la empresa es un poco radical, porque los profesores durante tres meses no cobran sueldos de la universidad, sino que necesitan buscar proyectos interesantes dentro de empresas, lo que hace que la unión entre universidad y empresa sea mucho más fácil. Así, muchas ideas de las universidades se convierten en grandes proyectos, como pasó con Google, Cisco o Facebook.

-Usted trabajó en Estados Unidos e, incluso, para la Administración Obama...

-Estados Unidos es el líder de las tendencias en el mercado de las telecomunicaciones y cambia muy rápido. El Gobierno americano, al contrario que los europeos, lo que hace no es gestionar el presupuesto de innovación sino facilitar los encuentros, es casi un mentor de alto nivel que intenta que las universidades apuesten por problemas importantes por el país.

-¿Telefónica podría ser ese líder en España?

-Ya está haciendo una apuesta muy importante por la innovación, pero, en general, en España nos hace falta más inversión privada de empresas en emprendedores.

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