Moriyón: «Pastor no llama y sería bueno que Rajoy hubiera dicho algo del plan de vías»

La alcaldesa afirma que «seguimos esperando, sin saber si un proyecto tan fundamental está en sus planes o no»

EVA MONTES GIJÓN.
Carmen Moriyón. :: JORGE PETEIRO/
Carmen Moriyón. :: JORGE PETEIRO

Dice la alcaldesa de Gijón que la vida municipal es «sota, caballo y rey», y, de ser así, sin duda, una de las figuras más elevadas de los naipes españoles es el plan de vías. Al menos eso dejó traslucir Carmen Moriyón de su rotundo posicionamiento sobre la laxitud del Gobierno de España en el desarrollo del plan de vías, paralizado desde el pasado verano y a punto de fenecer a final de año. «No tenemos ninguna noticia de Gijón al Norte. Seguimos esperando. La señora Ana Pastor no llama, al menos de momento», dijo, socarrona y no sin cierta reticencia, la regidora gijonesa, a un mes de finalizar el plazo de renovación de los créditos bancarios.

Visiblemente irritada por la situación, Carmen Moriyón descargó, sin embargo, todo su enfado contra el presidente del Gobierno, a quien le recriminó públicamente. «Por cierto, sería muy bueno que el señor Rajoy hablase de nuestros problemas cuando viene a visitarnos», señaló irónicamente, en relación a la presencia el pasado sábado en Oviedo del presidente del Gobierno y del Partido Popular.

En ese sentido calificó de «importantísima» la visita de «un presidente de Gobierno a una comunidad autónoma» y, tras confesar su «respeto» por ello, no dudó en censurar su actitud y su hoja de ruta. «Venir a hacerse una foto y no realizar ni una sola referencia a las muchas de las cuestiones que tiene pendiente esta región no es de recibo», afirmó, con un especial hincapié en la histórica carencia de comunicaciones de Asturias, por tren con la meseta y por carretera con las alas. Y al hablar de «aislamiento» mencionó Gijón y su languidecido plan de vías, aquel diseñado para unificar las comunicaciones ciudadanas y convertir la playa de vías en un núcleo urbano y de ocio.

«Yo incluyo el plan de vías de Gijón en esas infraestructuras inacabadas de Asturias, porque para nosotros es fundamental para nuestro desarrollo como ciudad. Tenemos que tener esa estación intermodal con trenes y autobuses en un mismo sitio, pero no sabemos absolutamente nada de ellos. No sabemos si está en sus planes o si no lo está. No sabemos qué vamos a hacer y ni siquiera tenemos margen de maniobra para hacerlo», dijo de corrido, sin una pausa que relajara su enfado.

Y ese mismo enfado fue el que dirigió contra el presidente del Gobierno, quien aprovechó el fin de semana para protagonizar un acto de partido a las puertas de la campaña electoral. «Me parece que hubiera sido bueno que el sábado el señor Rajoy hubiera venido a Oviedo a dar respuesta a algunas de las preguntas que tenemos pendientes todos los asturianos», finalizó, contundente, la alcaldesa de Gijón, con la mirada puesta en el plan de vías, un proyecto que se encuentra paralizado por la inacción de Gijón al Norte, la sociedad que gestiona el soterramiento de las vías.

Carmen Moriyón no ha dejado de hacer público desde comienzos de año «lo mucho que preocupa Gijón al Norte» al equipo de gobierno municipal y la «necesidad imperiosa» que tiene la ciudad de que se convoque el consejo de administración de la sociedad pública. De hecho, tanto el Ayuntamiento como el Principado han cursado una petición formal al Ministerio de Fomento el pasado 16 de febrero para que proceda a convocar al consejo de administración, pero los plazos se están acabando. La normativa le concede a Fomento un plazo reglamentario de 15 días para convocar, pero la cita ha de llegar con cinco días de adelanto, lo que acorta los márgenes hasta el incumplimiento.

Prórroga, hasta el 31 de marzo

La sociedad pública gijonesa estuvo a finales de año a punto de perder la póliza de crédito suscrita en 2009 con cinco entidades bancarias. La línea de crédito, que asciende a 36 millones de euros y aún no se ha agotado, tuvo que ser prorrogada in extremis por sus consejeros hasta el próximo 31 de marzo.

Gijón al Norte se encuentra en este momento en una encrucijada. La crítica situación que atraviesa el mercado inmobiliario no le permite sacar a subasta el suelo liberado de la barrera ferroviaria al precio que necesita para costear el soterramiento de las vías y la estación intermodal.

La empresa necesita recaudar 310 millones de euros, procedentes en su mayoría de plusvalías inmobiliarias, para cubrir los costes de urbanización del espacio liberado, acometer la obra de la intermodal y enterrar las vías. Una quimera en la coyuntura económica actual.

Desde el pasado verano, en que culminaron los derribos de la estación Jovellanos y el desmantelamiento de la playa de vías hasta El Humedal, no se ha vuelto a mover una sola piedra en el ámbito de la barrera ferroviaria.