Modernismo en busca del color original

Esfer acomete la rehabilitación de la fachada del edificio de la esquina de Jovellanos y La Merced

MARCO MENÉNDEZGIJÓN.
Los andamios rodean el edificio de la calle de La Merced. Arriba, a la derecha, su fachada verde antes de la obra. ::
                             ÁLEX PIÑA/
Los andamios rodean el edificio de la calle de La Merced. Arriba, a la derecha, su fachada verde antes de la obra. :: ÁLEX PIÑA

El edificio modernista del número 27 de la calle de La Merced, esquina a la de Jovellanos, podría recuperar los colores con los que fue concebido en 1902 por José Graner Prat, colaborador de Gaudí. Esa es la intención de los responsables de la empresa Esfer, que ha comenzado la rehabilitación integral de la fachada. «Estamos acometiendo una rehabilitación integral en toda la fachada. Las labores fundamentales serán las de picar las partes que tiene sueltas, repararlas, dejar una carga compacta en toda la fachada y regenerar algún volumen que tiene afectado», explicó a EL COMERCIO Andrés Velasco, responsable de Esfer.

Se trata de un edificio catalogado con protección integral. Está considerado uno de los principales exponentes del Modernismo con que cuenta la ciudad de Gijón. «En el proyecto hemos buscado ajustarnos a lo que dice el catálogo y una de las novedades es que intentamos recuperar los colores originales del edificio», explica Velasco.

Hasta ahora, estaba pintado de verde, pero el arquitecto que se ha hecho cargo del proyecto, Juan González Morillón, ha investigado la historia de este edificio ideado por José Graner Prat y ha conseguido una serie de fotografías antiguas que, aunque son en blanco y negro, por las texturas de la imagen pueden dar una idea de los colores de la pátina del edificio.

Uno de los datos curiosos aportados por Andrés Velasco es que el discípulo de Gaudí construyó este edificio en Gijón aprovechando que estaba realizando otra obra en León y era precisamente por Gijón por donde llegaba desde Cataluña para viajar hasta la capital castellana. En esos viajes aprovechó para construir este edificio, emblema hoy de la plaza del Parchís. La rehabilitación del edificio durará unos cinco meses y se hará por fases. Además, incluirá las mejoras de los patios del inmueble y de la cubierta. Se espera que esté terminado a finales del próximo verano.

Se trata de un edificio construido sobre una parcela de 285 metros cuadrados y sus cuatro plantas están destinadas a viviendas, aunque también cuenta con bajos comerciales. El Catálogo Urbanístico de Gijón ha decretado su protección integral, con lo que cualquier actuación en el mismo ha de mantener los elementos destacables del diseño original, entre los que destaca su portal.

Se trata del tradicional edificio de los construidos a comienzos del siglo XX, con muros de carga en fachadas y medianeras, y estructura interior de pilares y forjados de madera. Una de sus peculiaridades es que su cubierta es completamente plana.

El encargo del proyecto fue realizado por Antonio Díaz Blanco a un estudio catalán que acometió su diseño de acuerdo a las tendencias arquitectónicas vigentes en la Cataluña del momento, de ahí la inclusión de pináculos como remate de la zona superior y de caprichosas formas orgánicas en la decoración de los balcones, elementos muy utilizados por Gaudí y sus discípulos.

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