Los recortes obligarán a despedir al 20% de los maestros, advierten los sindicatos

La Junta de Personal Docente iniciará el jueves una campaña para detallar el efecto de la reforma y exige al Principado que no aplique las medidas

R. MUÑIZOVIEDO.
Los miembros de la Junta de Personal Docente no universitario se manifestaron ayer ante la sede de la consejería. ::                             MARIO ROJAS/
Los miembros de la Junta de Personal Docente no universitario se manifestaron ayer ante la sede de la consejería. :: MARIO ROJAS

Uno de cada cinco maestros perderá su puesto de trabajo si el Principado aplica a rajatabla las medidas de ahorro aprobadas el pasado viernes por el Consejo de Ministros. Éste es, al menos, el cálculo que ayer realizaron los sindicatos de los profesores de escuelas e institutos, reunidos para calibrar las consecuencias que en Asturias pueden tener las recetas diseñadas por el Ejecutivo de Mariano Rajoy para recortar en 3.000 millones el gasto público escolar. La fórmula pasa principalmente por aumentar el máximo de alumnos por clase. En los casos más extremos, esto es, cuando una vez vencido el plazo de matriculación un centro afronte nuevas necesidades de esclolarización, será legal que reúna hasta 32 chavales en cada clase de Primaria y 40 en Educación Secundaria Obligatoria (ESO).

«La repercusión en Asturias será el despido masivo de interinos, pudiendo llegar a un 20% de la plantilla», estima la resolución aprobada ayer de forma unánime por la Junta de Personal Docente no Universitario. De confirmarse, el cálculo supone que 2.200 de los 11.500 docentes que actualmente componen la plantilla de profesores de primaria y secundaria de la región tienen su puesto de trabajo en el aire.

«La zona rural será la gran perjudicada (...) Numerosas escuelas unitarias quedarán abocadas al cierre, avanzarán las políticas de concentración escolar y, por ello, las barreras para la fijación de población», abunda el comunicado conjunto de las centrales sindicales. La necesidad de recortar gasto ha instalado en la comunidad educativa el pesimismo sobre el futuro de la escuela rural asturiana. Son 29 los Colegios Rurales Agrupados (CRA) de la región y, según los datos del Principado, la inversión pública por estudiante alcanza en estas aulas los 8.700 euros por matricula. Supone unos 2.000 euros por encima del coste medio que tiene cada alumno para el sistema escolar asturiano. La red de CRA cubre 22 concejos, en su mayoría en el Occidente, y permite que los chicos puedan instruirse en su pueblo o en una localidad próxima, disponiendo de profesores que van rotando por otras escuelas.

¿Hay manera de evitar el golpe? Los sindicatos entienden que sí, que lo aprobado el viernes en Madrid es una hoja de ruta y que luego es cada comunidad la que debe decidir si eleva o no el número de alumnos por aula y si el incremento llega hasta el nuevo tope legal. Para evitar este camino, la junta de personal solicitó ayer formalmente una reunión con la consejera de Educación en funciones, Ana Isabel Álvarez, a la que se pretende sumar a este incipiente frente contra los recortes. Igualmente, los representantes de los maestros instaron a las fuerzas que aspiran a sostener al futuro Ejecutivo regional a que sitúen el rechazo al ajuste en Educación como eje de su acuerdo de investidura o Gobierno.

Eso sí, los sindicatos asumen que el futuro presidente asturiano tendrá un margen limitado para evitar el recorte. «Formalmente, Madrid dice que puedes hacer lo que quieras, pero por el otro lado te advierte de que si no lo aplicas e incurres en déficit, te pueden intervenir», explica Beatriz Quirós, portavoz de la junta de personal. Para difundir las consecuencias del recorte en el gasto escolar la junta de personal iniciará una campaña de movilizaciones que tiene su primera cita el jueves a las siete de la tarde en la Plaza de España de Oviedo. «De aquí a las vacaciones de verano, este sector puede irse calentando», prevé Beatriz Quirós, quien confía en que la respuesta ciudadana sea capaz de evitar un escenario de otras épocas: «La concentración de alumnos por aula te impide atender la diversidad de los chavales que llegan ahora al aula; elimina los apoyos para quienes los necesitaban por problemas terapéuticos, de audición o de lenguaje; y fuerza a la desaparición de los pueblos porque la comunidad que se queda sin escuela, se queda sin futuro».