Las bajas pasan factura al Sporting B

Un Coruxo necesitado de puntos superó a los rojiblancos, que viajaron con una plantilla mermada

MANU LÓPEZVIGO.
El rojiblanco Adama controla el esférico rodeado de jugadores del Coruxo en el partido disputado ayer en Vigo. ::
                             MARTA BREA/
El rojiblanco Adama controla el esférico rodeado de jugadores del Coruxo en el partido disputado ayer en Vigo. :: MARTA BREA

El Coruxo consiguió imponerse en el campo de O Vao a un Sporting B que llegaba a la cita con muchas bajas. Un solitario gol de Iosu Villar sirvió al equipo local para amarrar los tres puntos y poder respirar, ya que arrancaba el partido en puestos de descenso a Tercera División. Por contra, el Sporting B todavía no certifica matemáticamente la permanencia en Segunda B, aunque está instalado en una cómoda décima plaza.

El equipo de Manolo Sánchez Murias, que ayer fue suplido en el banquillo por su ayudante Tomás al estar sancionado, plantó cara al Coruxo sin ningún atisbo de relajación, a pesar de tener casi asegurada su presencia en la categoría de bronce para la próxima temporada. Lo que sí pasó factura al filial fueron las numerosas bajas por los compromisos del primer equipo y del juvenil, además de por lesiones y sanciones. A cambio, se pudo ver debutar a dos prometedores jóvenes: Castro y Álvarez.

En el bando vigués también hubo revolución en el 'once' al renunciar a la habitual defensa de cinco y dar entrada a jugadores como Rafa, que disputaba su segundo choque del curso. El cambio de esquema no supuso un cambio en el juego, porque el conjunto de Josiño Abalde siguió con su propuesta de fútbol trabado, concediendo pocos espacios y provocando continuas interrupciones.

En este marco transcurrió la primera mitad del encuentro, en la que Juan Muñiz trataba de ordenar el juego rojiblanco, pero las ofensivas caían una y otra vez en una maraña de jugadores locales. El Coruxo tampoco conseguía crear problemas a Manu Táboas, sobre todo por su ansiedad y precipitación, que se traducían en un juego anárquico y sin elaboración.

En una de las pocas acciones en las que la calidad se impuso al físico, llegó el gol. Jesús Varela recibió el balón en la derecha, amagó ante Guille y el improvisado lateral zurdo Carlinos y su centro fue cabeceado por Iosu Villar al fondo de las redes rojiblancas. Fue el único disparo a puerta de los gallegos en el primer acto. El Sporting B hizo dos: un tiro lejano de Adama y un lanzamiento de falta de Muñiz. El bagaje ofensivo fue pobre porque así lo quiso el Coruxo.

Juego embarullado

La segunda parte arrancó con las mismas variables que la primera. El Coruxo vive cómodo en ese clima, sobre todo teniendo el marcador a favor. Este estilo le llevó a hacer de su campo un fortín en la primera vuelta, pero también a dejarse muchos puntos en la segunda. Esta vez salió cara y consiguió romper una racha de tres meses sin ganar en casa.

El Sporting B siguió intentándolo, pero el juego se embarullaba demasiado en el centro del campo y se hacía difícil dar tres pases seguidos. Las interrupciones eran constantes y el árbitro tampoco ayudó, al asumir demasiado protagonismo, mostrando muchas tarjetas en un partido que fue trabado, aunque sin acciones duras.

A pesar del panorama el partido seguía en el alambre y podía caer de cualquier lado. En el cuadro sportinguista, Santi Jara logró rematar en buena posición pero no acertó con la portería y el balón se marchó alto. Juan Muñiz dispuso de otra buena opción en una falta, pero Alberto Domínguez estuvo atento para detener el lanzamiento, que se colaba por su palo derecho.

En los últimos minutos los visitantes arriesgaron más y el Coruxo tuvo varias oportunidades de sentenciar el partido a la contra. Zurbano las protagonizó todas. En la primera vio un buen desmarque de Marcos Álvarez, que recortó al único defensa visitante que le importunaba y disparó con mucha intención, pero Táboas supo responder.

En la siguiente jugada Zurbano se quedó sólo en el área, pero su remate fue demasiado flojo. Cuando se cumplía el 90, apareció de nuevo el delantero para enviar el esférico al larguero tras un pase de Fondevila.

Un carrusel de cambios y tarjetas consumió lo poco que quedaba de partido. El Coruxo sale reforzado para tratar de rubricar su permanencia en la próxima jornada. El Sporting B buscará recuperar jugadores y certificar su continuidad en Segunda B, garantizado ya que no estará en los puestos de descenso directo.

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