Diane Kruger encarna a María Antonieta en 'Adiós a la reina', que se estrena hoy en España

Diane Kruger hace tiempo que no hace caso de los críticas para afrontar su trabajo. ::
                             R. C./
Diane Kruger hace tiempo que no hace caso de los críticas para afrontar su trabajo. :: R. C.

Realizar una película es un ejercicio de equilibrio en el que si el paquete no es perfecto el resultado acaba siendo mediocre.

-En 'Adiós a la Reina' comparte protagonismo con Gerard Depardieu. ¿Aprende de los actores con quienes trabaja?

-Depardieu es una de las razones por las que quise protagonizar esta película. Aprendí muchísimo porque es un actor que conoce bien esta industria, tiene experiencia, carácter. Su talento brinda profundidad a la historia.

-¿Se considera una mujer fuerte?

-Sí, lo soy. He renovado toda mi casa en el campo yo solita (risas). Siempre me he sentido capaz de hacer cualquier cosa. Sé que el físico habla contra mí, pero eso no me asusta.

-¿Disfruta siendo estrella de la alfombra roja?

-Solo para las películas que protagonizo. Me gusta vestirme para ir a fiestas o galas de premios como los Globos de Oro o los Oscar. Reconozco que me incomoda que el público piense que ese es el único aspecto de nuestras vidas, porque no es así para nada. Ir a una alfombra roja ocurre una vez cada mucho tiempo. El elegir un vestido para la alfombra roja es excitante pero nada más.

-¿En algún momento ha deseado no ser famosa?

-No. Una vez que decides convertirte en actor quieres que la gente sepa quién eres. Que vayan a ver tus películas. Yo no soy una gran estrella a quien le ofrecen los mejores personajes, pero tengo la suerte de recibir buenas oportunidades de trabajo.

Diane Kruger da una nueva muestra de su quehacer polifacético en su última película. Interpreta a María Antonieta en 'Adiós a la reina', en la que el director Benoît Jacquot presenta a una reina francesa que pudo tener una relación íntima con su amiga Gabrielle de Polignac, a quien da vida Virginie Ledoyen. Kruger vuelve a meterse en la piel de una reina como ya hiciera en 'Troya', entonces encarnando a Helena.

-Usted es una actriz que domina varios idiomas. ¿Le costó interpretar en francés?

-Hablo bien francés, aunque es cierto que para rodar en este idioma necesito más tiempo para aprenderme las escenas. María Antonieta era austriaca y luego se fue a vivir a Francia, así que también tenía acento y eso fue un punto a favor.

-Dice que no le gusta exponer ciertos aspectos de su personalidad en sus interpretaciones.

-Yo sigo explorando. Cuanto mayor soy, más experiencia tengo como actriz. Al principio de mi carrera pensaba tontamente que la actuación era eso, solo actuación. Incluso en las escenas emotivas. Pero ahora, tal vez porque trabajo con mejores directores, encuentro cada vez más difícil esconderme detrás de un personaje. Como intérprete me entrego libremente. Obviamente mi trabajo me expone. Tal vez soy muy consciente de que el público me está mirando. En ocasiones me da vergüenza.

-¿Se siente vulnerable?

-Sin duda. A veces siento que el público piensa que me conoce, cuando en realidad no es así. Creo que pienso demasiado.

-¿Qué le da fuerza frente a las malas críticas?

-Aprendí con la película 'Troya' que no debo leer ninguna crítica.

-Cuando elige una película, ¿qué criterios sigue?

-Tiene que ser un paquete completo: director, guion, actores. Se puede tener un gran guion, pero si no hay talento para llevarlo a cabo termina siendo un completo desastre. Todo es importante.

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