«A la sidra no le ocurre nada cuando pasa el Pajares»

Mayador se ha convertido en una multinacional pionera en el Principado y que cada año explora la posibilidad de entrar en nuevos mercados

JUAN CARLOS VILLARGIJÓN.

60 países, cinco continentes y productos que se consumen en lugares tan lejanos como Rusia, Arabia Saudí, Chile, Estados Unidos y China. Sidra Mayador (Manuel Busto Amandi SA) es una de las empresas emblemáticas del sector agroalimentario asturiano, pero pocas personas conocen que esta compañía familiar fundada en 1939 se ha convertido en una multinacional pionera en el Principado y que cada año explora la posibilidad de entrar en nuevos mercados.

Con presencia internacional desde los años 60 en América Latina, en la última década, desde la inauguración de su nueva bodega, ha potenciado su presencia en el exterior y actualmente la exportación ya representa el 60% de sus ventas. Este año, la empresa presidida por Consuelo Busto ha iniciado la venta de sidra y zumos a países africanos como Tanzania, Ghana y la República Democrática del Congo y se ha convertido en la primera compañía española de su sector en entrar en Israel tras lograr, a finales de 2010, la certificación kosher para sus productos, lo que le permite la posibilidad de vender sidras y zumos a países con una presencia relevante de comunidades judias.

«Ahora también estamos focalizando nuestros esfuerzos en los países del Caricom», los países del Caribe de habla no hispana -Barbados, Guyana, Jamaica, Trinidad y Tobago...-, señala Marcos Benayas, responsable de exportación de Bodegas Mayador.

Uno de los grandes éxitos de Mayador, desconocido para muchos asturianos, es que la compañía es líder en los países del Golfo Pérsico en zumos espumosos de frutas con su marca May, lo que le ha permitido vender, por ejemplo, en Irán o Arabia Saudí y llevar tres años asistiendo a la feria Gulfood de Dubai (Emiratos Árabes Unidos), un certamen estratégico en un área con un alto crecimiento económico y alta demanda de alimentos de calidad.

«Somos en buena medida la gran desconocida en Asturias y a muchas personas les cuesta creer lo que hacemos y lo que hemos logrado», señala Consuelo Busto, quien recuerda que hace algún tiempo recibió una llamada de unos asturianos que habían estado de viaje en Rusia y que habían visto la sidra Mayador en los almacenes Gam ubicados en la Plaza Roja de Moscú. La exportación, en efecto, se ha convertido para esta empresa familiar en una seña de identidad y en una alternativa complementaria a su presencia en el mercado nacional en un momento de caída de la demanda interna. América Latina también sigue siendo un punto importante y un mercado de atención prioritaria para la compañía que, según recuerda su gerente, exporta todos sus productos a través del puerto de El Musel, salvo los envíos a Europa que suelen transportarse por carretera. El mito de que la sidra se estropea cuando sale de Asturias no es cierto: «A la sidra no le ocurre nada cuando pasa el Pajares», asegura Consuelo Busto.

La gerente de Mayador recuerda, no obstante, que la presencia internacional de la empresa es fruto de un camino largo en el tiempo que ya se había convertido en una «estrategia» empresarial antes de la crisis. Para ello fue clave la apertura de una nueva fábrica en el año 2000 fuera del casco urbano de Villaviciosa, una decisión que permitió a la compañía crecer porque las antiguas instalaciones habían quedado obsoletas. «Sin la nueva fábrica no se dónde estaríamos ahora», asegura Consuelo Busto.

La acreditación kosher , halal y la certificación IFS -norma de seguridad alimentaria a nivel internacional- son factores que han contribuido y sumado en los éxitos logrados por la empresa que se ha visto recompensada con diferentes reconocimientos como el Premio en Iniciativa en Marketing Internacional 2009 o el Premio Impulso a la Gestión de la calidad (Idepa) 2010, entre otros.