«Estamos indignados por el fondo y por las formas», afirma Luis Pascual

El presidente del Ateneo Obrero señala que «no es adecuado, educado ni democrático romper un acuerdo tripartito sin contar con nosotros»

EVA MONTESGIJÓN.

La primera noticia de que el acuerdo a tres bandas establecido entre el Ayuntamiento de Gijón, el Ateneo Jovellanos y el Ateneo Obrero había saltado por los aires la tuvo Luis Pascual a primera hora de la mañana, cuando abrió las páginas de EL COMERCIO. Hasta entonces, el presidente del Ateneo Obrero contaba con que a partir del próximo curso compartirían las instalaciones del colegio Cabrales con el Ateneo Jovellanos, pero el nuevo enfoque de la actual corporación, que acordó con la entidad presidida por José Luis Martínez la cesión de la totalidad del edificio, los ha dejado fuera de juego.

«El sentimiento es de indignación, una palabra muy al uso y que refleja perfectamente el estado de ánimo en que nos encontramos. La verdad es que no hay por dónde coger el tema. Han convertido un acuerdo tripartito en otro bipartito sin contar con nosotros. Nadie nos ha dicho nada, nadie se ha puesto en contacto con nosotros, que era lo adecuado, lo educado y lo democrático. Se han roto las normas y las formas por las dos partes, tanto por el Ayuntamiento como por el Ateneo Jovellanos, que ha negociado este acuerdo a nuestras espaldas», expone Luis Pascual, tratando de contener una irritación que sale a borbotones.

Hace un año que el Ateneo Obrero pidió formalmente una entrevista protocolaria de presentación y salutación al concejal de Cultura de Foro, «en la que precisamente queríamos proponer un nuevo encuentro entre el Ayuntamiento y los dos ateneos para abordar el tema, dado que uno de los interlocutores había cambiado. Pero no ha podido ser porque el concejal ha puesto como condición que yo no esté presente en la reunión. Al parecer, el hecho de que trabaje en la Fundación Municipal de Cultura le genera temores sobre malos entendidos en la reunión. Dicen ser respetuosos con las formalidades y luego no respetan los acuerdos. Las formas de comportamiento y los modos democráticos brillan por su ausencia», señala el presidente.

Y la reunión ya no se va a celebrar porque tanto la junta directiva como la asamblea del Ateneo Obrero no han considerado oportuno acudir a reunión alguna sin su presidente. Precisamente en la tarea de redacción de la carta de respuesta al concejal encontró a la junta directiva la noticia del Cabrales, noticia que continúan evaluando para determinar qué acciones concretas pueden adoptar contra lo que consideran una medida arbitraria.

«El Ayuntamiento parece desconocer que ese edificio no es suyo, es de la Fundación Miranda, cuyos principios fundacionales, precisamente, fueron los que propiciaron el acuerdo inicial, ya que aluden al desarrollo de la educación entre las clases populares desarrolladas por los ateneos del momento, es decir, por el Ateneo Obrero de Gijón del primer tercio del siglo XX», señala Pascual.

Acuerdo ratificado

Y es que en el documento de mayo de 1941, en el que la Fundación Miranda cedió provisionalmente al Ayuntamiento de Gijón el inmueble para albergar un colegio, señala el punto del testamento de Eusebio Miranda que recoge que se instalase allí un ateneo o una escuela-asilo que se denominará Institución Miranda para la instrucción de la clase obrera o de huérfanos e hijos de viudas pobres.

En ese sentido, el Ateneo Obrero recordaba ayer que en base a esos criterios se adoptaron los anteriores acuerdos, «que han sido ratificados por los órganos directivos de las distintas instituciones. Y eso también se ha roto».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos