La lepra reaparece en Asturias

La mayoría contrajo la enfermedad en países en los que es endémica. Aunque en España sigue siendo poco frecuente, los médicos aconsejan no bajar la guardia Desde 2003 y después 31 años sin afectados, el Principado acumuló 6 casos

LAURA FONSECAGIJÓN.
La lepra reaparece en Asturias

La lepra, una enfermedad que teníamos olvidada, ha reaparecido en Asturias. Ha vuelto de forma algo tímida y a un ritmo muy lento, ya que el número de casos que se diagnostican cada año en el Principado se podrían contar con los dedos de una mano. Dos en lo que va de 2012. La misma cifra en 2011. Seis afectados en total si nos retrotraemos a 2003, cuando la infección irrumpió en la comunidad asturiana después de 31 años ininterrumpidos de ausencia. Pero el caso es que la lepra, una dolencia de antaño y que asociamos a enfermos retratados en color sepia, vuelve a estar presente.

Reaparece de otra manera, sin leproserías ni estigmatizaciones inhumanas, y con infecciones esporádicas, lo más importante desde el punto de vista epidemiológico. Pero pese a todo y aunque en España sigue siendo una dolencia «poco frecuente», los médicos aconsejan mantenerse atentos. Muchos, la inmensa mayoría, no han visto un leproso en su vida, pero un estudio reciente del Hospital de Enfermedades Tropicales de Londres alerta de que existe un retraso en el diagnóstico de hasta un 80%, lo que aumenta el riesgo de que los afectados acaben desarrollando discapacidades más graves como consecuencia de la enfermedad.

La vuelta de la lepra, también denominada enfermedad de Hansen en honor a quien la identificó hace casi un siglo y medio, será uno de los temas que se aborden en el 40 Congreso Nacional de Dermatología que desde el próximo miércoles, y con la asistencia de más de un millar de especialistas, se celebrará en el Palacio de Calatrava, en Oviedo. El presidente del Comité Organizador del simposio, el doctor José Sánchez del Río, jefe de Dermatología del Hospital de Cabueñes, sitúa a la lepra entre las principales enfermedades emergentes de la piel. «Es un hecho que no podemos perder de vista», asegura.

Pese a que la totalidad de los casos de lepra notificados en Asturias en los nueve últimos años corresponden a infecciones importadas (los enfermos se contagiaron fuera), cabe indicar que España ya contabilizó algún caso autóctono. Según apunta Francisco Vázquez, jefe de Sección de Dermatología del HUCA y profesor de la especialidad por la Universidad de Oviedo, de los 18 nuevas infecciones declaradas en 2010 en el Registro Estatal de Lepra de España, 14 correspondieron a extranjeros y 4 a españoles.

India, Brasil e Indonesia

«La lepra en nuestro medio y en la actualidad tiene una relación importante con personas provenientes de zonas endémicas subtropicales». La India, Brasil e Indonesia son los países con mayor número de enfermos en el mundo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2011 hubo 228.474 nuevos casos de lepra. El 75% se concentra en los países citados.

En cualquier caso, el doctor Vázquez aclara que en España, debido a su baja frecuencia epidemiológica, está considerada como una patología eliminada, «ya que sus posibilidades de expansión y contagio son mínimas». El criterio de eliminación de la lepra como problema de salud pública es alcanzar unas tasas inferiores a un caso nuevo por cada 10.000 habitantes. España suele registran entre 20 y 25 infecciones al año, la mayoría están notificadas en Cataluña.

Los seis casos de lepra acumulados en Asturias desde su reaparición en 2003, de los que sólo 4 se pueden considerar nuevos, «no tienen otra repercusión que la personal, es decir, sólo para la persona que padezca la enfermedad, y a la que hay que procurar darle una asistencia precoz y eficaz, sin retrasos en el diagnóstico, y sin complicaciones. No creo que adquiera una importancia social como posible enfermedad contagiosa, dado que la posibilidad de contraer la patología tras contacto es muy reducida», opina Francisco Vázquez.

Este dermatólogo del Hospital Central, que se ha ocupado de recopilar e investigar los últimos afectados de lepra registrados en el Principado, asegura que los casos autóctonos se han erradicado en España y en Europa, «y las cifras que tenemos se consideran tan irrelevantes a nivel de la OMS, que no se notifican por este organismo de forma oficial».

De los egipcios hasta ahora

Aunque no se la identificó hasta 1873, la infección causada por el bacilo 'mycobacterium leprae' ya era conocida por antiguas civilizaciones como la egipcia. Tal y como recuerda el doctor Vázquez, la lepra siempre estuvo vinculada a las migraciones. «Ya ocurría en la Edad Media, pero evidencias actuales basadas en genómica comparativa sitúan su origen en el este de África, desde donde se propagó a Oriente Medio a través de la Ruta de la Seda, y posteriormente hacia Asia y Europa». Su llegada a América fue posterior, «lo hizo desde Europa, a través de los movimientos de colonización, y desde África, mediante el tráfico de esclavos. Ahora vuelve a Europa pero lo hace de forma excepcional», insiste.

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