«Los alumnos ya no cogen en clase»

«Hay centros que van a perder hasta catorce puestos de trabajo», alertan los sindicatos Más de 2.000 personas reclaman en la calle al Principado que defienda la escuela pública

AZAHARA VILLACORTAOVIEDO.
La cabeza de la manifestación convocada ayer en Oviedo por los cinco sindicatos de la Junta de Personal Docente, a su paso por la calle Toreno. ::                             JESÚS DÍAZ/
La cabeza de la manifestación convocada ayer en Oviedo por los cinco sindicatos de la Junta de Personal Docente, a su paso por la calle Toreno. :: JESÚS DÍAZ

«Los alumnos ya no cogen en clase. Que vayan a un instituto pequeño y que vean que a duras penas nos entran los treinta que tenemos. Estamos como para subir las ratios. ¿Qué pretenden, que acabemos dando clase en el pasillo?». Estela García, funcionaria de carrera del IES Benedicto Nieto de Pola de Lena, ofreció ayer un ejemplo palmario de lo que supondrá para muchos centros educativos asturianos «el decreto de la Wertgüenza», rezaba una pancarta.

Como ella, más de 2.000 personas se volvieron a echar a las calles de Oviedo en la tercera movilización en menos de dos meses, huelga incluida, para reclamar al Gobierno asturiano que «plantee una defensa a ultranza de la escuela pública como el elemento identificador de su política, rechazando el Real Decreto porque perjudica los intereses de todos los miembros de la comunidad educativa asturiana».

Ese fue el mensaje central del manifiesto elaborado por los cinco sindicatos que componen la Junta de Personal Docente (SUATEA, ANPE, FETE-UGT, CC OO y CSIF), que defendieron al unísono que el nuevo Ejecutivo regional «puede y debe comprometerse ante el profesorado y la sociedad a no aplicar políticas lesivas para la enseñanza pública. La de todos y todas».

«Pedimos la insumisión del Principado ante un decreto que no aporta ninguna ventaja al sistema educativo», sostuvo Enrique Fernández, al frente de la Federación de Enseñanza de CC OO. Porque, como explicó el portavoz de ANPE, Gumersindo Rodríguez, «esto ya no es un problema laboral. Esto es un problema social. De hacia dónde queremos que vaya la educación. De oponerse a que se hipoteque el futuro de nuestros jóvenes y se desahucie a los interinos».

«Está en juego la calidad, la equidad y la universalidad de la escuela pública. Cosas que nos han costado mucho conseguir», subrayó Daniel Fernández, de FETE-UGT, convencido de que, de salir adelante el plan auspiciado por el Gobierno Rajoy, «sólo van a poder recibir una educación de calidad aquellos que se la puedan pagar».

Frente a esas razones, alegan, el único movimiento de la Consejería de Educación, resumió Beatriz Quirós en nombre de SUATEA, «ha sido hacer saber a los centros educativos con cuántos profesores menos contarán el próximo curso, mientras que la consejera no dice nada sobre sus planes». Una planificación que «no puede ser más demoledora»: «Hay centros educativos que pierden hasta catorce puestos de trabajo. Un recorte brutal que, además, se cebará en especialidades clave en la lucha contra el fracaso escolar».

«Es algo que no vamos a consentir. La consejera no puede cargarse la educación pública y mandarnos los recortes por fax», advirtió Quirós, que puso el acento en los 2.000 interinos asturianos que, «si no se avienen a negociar y a cumplir sus promesas electorales, serán condenados al paro»

Hasta ahí la unidad sindical. Porque, al llegar a la plaza de España, las tensiones entre las centrales se podían cortar cuando los interinos en huelga intentaron leer sus reivindicaciones respaldados, además, por los mineros acampados frente a la sede de la Delegación del Gobierno.

Sólo SUATEA apoya ese paro y sólo unos cientos de docentes, alumnos, padres y madres se quedaron para escuchar a la portavoz de la Asamblea de Profesorado Interino, Mer Mediavilla, instar «a la consejera a que no asuma la lógica de los banqueros en la política de recortes». Porque, alertó, «la lucha del profesorado interino es el primer gran muro de contención del ataque contra la escuela pública asturiana. Luego irán a por todos los demás».

Tras ella, Manolo Peñayos cerró con 'Aida Lafuente' otro Jueves Verde en el que la comunidad educativa volvió a teñir pueblos y ciudades con su marea.