La cerveza rubia de barril da inicio a un Oktoberfest «deportivo y fiestero»

Los primeros visitantes valoran tanto los «precios asequibles» como las pantallas de televisión para ver los partidos de la Eurocopa

D. FIGAREDOGIJÓN.
Primeros asistentes a la fiesta de la cerveza, ayer, en el dique curvo de Poniente. ::                             PIÑA/
Primeros asistentes a la fiesta de la cerveza, ayer, en el dique curvo de Poniente. :: PIÑA

Cerveza, fútbol y tres tipos diferentes de salchichas con chukrut. Podría ser una escena habitual en cualquier parte de Baviera, en Alemania, pero tiene lugar en Gijón. Ayer arrancó el Oktoberfest, el popular festival alemán de la cerveza que servirá doce tipos diferentes de esta popular bebida hasta el uno de julio. Las autoridades abrieron el primer barril de cerveza rubia en el dique curvo de Poniente, en el paseo que da acceso a Talasoponiente, donde están dispuestos los 60 grifos de las 16 cervecerías que participan en el certamen. Con este acto simbólico y la posterior pinta, quedó inaugurado un Oktoberfest veraniego que promete ser «muy deportivo y muy fiestero».

Junto a la veintena de mesas dispuestas a lo largo del dique, otras tantas televisiones darán buena cuenta de los partidos de la Eurocopa de fútbol, en los que España suena como principal favorita para hacerse con la competición. De ser así, el último día del festival coincidirá con la final del campeonato, toda una invitación a combinar dos elementos que se conocen bastante bien: el fútbol y la cerveza.

Uno de los atractivos de este certamen son sus «precios populares», entre 3 y 4 euros por una pinta de cualquier tipo de cerveza, y entre 5 y 7 por un litro. Y para bajar bien el alcohol, varios platos típicos alemanes -tres variedades de las típicas salchichas germanas con su correspondiente chukrut-, así como alitas de pollo o tabla de quesos asturianos.

Los primeros visitantes llegaron con «curiosidad» por comprobar qué tipo de cervezas podrían encontrar, aunque algunos, como Germán Hurtado, Juan José García, Sergio Martín y Alejandro Fidalgo ya tenían en mente disfrutar de «una buena cerveza de trigo». Por su parte, Elena Montave y Pablo y Borja Charro, consideraron un «plus» la posibilidad de ver algún partido en el Oktoberfest, aunque en el apartado gastronómico y cervecero se mostraron «abiertos a cualquier sugerencia». El horario en fin de semana será de 13 a 16 horas y de 19 a 1 de la madrugada. Hasta el 1 de julio.

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