Excelentes en hostelería y turismo

La directora de la Fundación Príncipe de Asturias destacó la importancia del sector para mantener la imagen de la región La escuela entregó los diplomas a 97 alumnos que terminaron sus estudios

MARCO MENÉNDEZGIJÓN.
Las autoridades, con cinco de las alumnas que obtuvieron ayer su diploma. ::
                             PAÑEDA/
Las autoridades, con cinco de las alumnas que obtuvieron ayer su diploma. :: PAÑEDA

La Escuela de Hostelería y Turismo de Gijón entregó ayer los diplomas a los alumnos que terminaron sus estudios este año. En total, 97 estudiantes recogieron sus certificados -ante la presencia de numerosos familiares- de manos de la directora del centro, María José Fernández Campos; el concejal de Cultura, Educación, Juventud y Festejos, Carlos Rubiera; el presidente de la Asociación Local de Hostelería, Ricardo Álvarez; el inspector de Educación en Gijón, Miguel Forascepi, y la directora de la Fundación Príncipe de Asturias, Teresa Sanjurjo, que pronunció la conferencia central del acto.

El día de ayer fue también, según la directora de la escuela, «un reconocimiento público al esfuerzo desarrollado por los alumnos en los últimos años para conseguir el título de formación profesional en sus diferentes niveles». Fernández Campos advirtió a los diplomados que «experimentaréis nostalgia por lo vivido e incertidumbre por el futuro, ante las expectativas y caminos que se os abren a partir de ahora».

Carlos Rubiera incidió también en la «inquietud por el futuro profesional» de los estudiantes. Recordó que su primer acto oficial como concejal el año pasado fue, precisamente, la entrega de los diplomas de la escuela y animó a los alumnos a «afrontar la vida profesional con realismo, ilusión, esfuerzo y la voluntad de no abandonar el camino ante las dificultades que se os puedan presentar».

El concejal reconoció que atraviesan «tiempos difíciles», pero dio motivos a la esperanza de los recién diplomados, pues apuntó que «Gijón tiene un atractivo especial desde el punto de vista turístico y en el sector hay una razonable salida profesional».

«Encontré mi camino»

En representación de los alumnos intervino Fernando Arrizabalaga que, como muchos otros, retomó sus estudios después de haber pasado varios años trabajando. «Dejé de estudiar en un momento en el que tenías trabajo y no pasaba nada. Pero las cosas se pusieron puñeteras y te planteas qué hacer con tu vida», relató y confesó que su recién estrenada profesión, la de cocinero, «era lo mío. Encontré mi camino».

La intervención central corrió a cargo de la directora de la Fundación Príncipe de Asturias, Teresa Sanjurjo. Su charla iba a ser más protocolaria, pero ante el aforo y el cariz de las anteriores intervenciones, se transformó en una charla más cercana a los estudiantes y sus familias. Sanjurjo hizo una analogía entre la llegada al mundo laboral de los nuevos titulados y su comienzo como máxima responsable de la Fundación, hace dos años y medio: «Llegué con un sentimiento de reto y responsabilidad. Venía de Madrid con metas que alcanzar y objetivos que cumplir. Me pongo en vuestro lugar, porque sé que ahora sentiréis algo parecido».

Teresa Sanjurjo quiso dejar constancia de la importancia que para la Fundación Príncipe de Asturias tienen todos los que trabajan en la hostelería y el turismo, pues en los diferentes actos, visitas de los invitados y demás «participa mucha gente y la imagen que se llevan depende de todos. La Fundación es una hazaña colectiva, porque su éxito es labor de todos».

Y es que sólo como jurados acuden a la región unas 200 personalidades, mientras que en los dos actos más multitudinarios hay 700 y 1.700 personas. Sanjurjo explicó que «sin toda la gente que trabaja en el turismo, las cocinas o los restaurantes, esas personas no se llevarían la imagen que se llevan de Asturias. Sois muy importantes».

Fotos

Vídeos