Los vecinos de Campas del Quirinal estudian contratar seguridad privada

Más de 150 personas acuerdan iniciar los trámites para constituirse como asociación vecinalLa Policía Nacional no descarta la actuación de varias bandas diferentes y lanza un mensaje de seguridad

FERNANDO DEL BUSTOAVILÉS.
Luciano Riesgo, con camisa amarilla, conversa con los agentes policiales al  inicio de la reunión de ayer con los vecinos de El Quirinal. ::                             MARIETA/
Luciano Riesgo, con camisa amarilla, conversa con los agentes policiales al inicio de la reunión de ayer con los vecinos de El Quirinal. :: MARIETA

Los vecinos de Campas del Quirinal estudiarán la posibilidad de contratar seguridad privada ante la ola de asaltos a sus viviendas, al tiempo que se organizarán en una asociación vecinal, según se acordó ayer en la reunión celebrada en el Centro Sociocultural de Los Canapés con una alta participación. De un colectivo de 380 viviendas, acudieron unas 150 personas, lo que podría indicar una representación que superaría a la mitad de los afectados.

Luciano Riesgo y otras cuatro personas se comprometieron a poner en marcha la gestora y estudiar los costes sobre la seguridad privada en el barrio, además de analizar sus diferentes variantes -número de personas contratadas y horario, por ejemplo-. También se realizará una encuesta a todos los vecinos para conocer la opinión de todo el conjunto. En breve, volverán a reunirse para informar de sus gestiones.

Son las dos principales conclusiones del encuentro que también contó con la presencia de representantes de la Policía Nacional y la Policía Local para explicar a los vecinos la situación de las investigaciones y tratar de lanzar un mensaje de calma que difícilmente caló en un auditorio que no ocultó su nerviosismo y pánico ante los asaltos que se vienen sucediendo desde hace una semana.

Grupos itinerantes

Además de recordar los consejos sobre seguridad, Agapito Pérez, comisario del Cuerpo Nacional de Policía, explicó que las investigaciones apuntaban a que los delitos eran obra de diferentes bandas y que operan de forma itinerante. De hecho, se investiga en coordinación con Galicia, Santander y el País Vasco. «En principio, no parecen violentos y sólo buscan dinero», comentó Agapito Pérez.

La Policía Nacional explicó que se habían reforzado los equipos de investigación, además del propio trabajo de prevención con la presencia de agentes uniformados en la calle. Descartó que los autores utilizasen narcóticos para sedar a las ocupantes de las casas, ya que se limitan a entrar entre las dos y las cuatro de la mañana «cuando el sueño es más profundo».

En esa tarea, también coopera la Policía Local, según manifestó el intendente Rafael Ángel Rodríguez, además de atender a las obligaciones de su competencia.

Los vecinos aprovecharon para expresar su temores e inquietudes, entre ellas la falta de iluminación. En este sentido, Rafael Ángel Rodríguez se comprometió a que durante la noche de ayer se revisaría toda la zona para informar de las farolas estropeadas y las apagadas en el plan de ahorro municipal para que se estudien las posibilidades de encendido.

Los representantes policiales insistieron en la necesidad de alertar, bien en el 092 -Policía Local- o el 091 -Policía Nacional- ante cualquier movimiento extraño o sospecha. «No pasa nada por llamar», aseguró Agapito Pérez para eliminar los miedos a las falsas alarmas.

Lo cierto es que tanto la cadena de asaltos como los dos últimos asaltos en la noche del pasado domingo al lunes alimentaron la sensación de «pánico y miedo» que relatan mucho de los vecinos.

En una de las viviendas, la existencia de una alarma conectada provocó que los ladrones huyesen al activarse y estar su propietaria en el interior. El pasado martes, había sufrido un intento similar, con lo que resulta fácil el nerviosismo que ayer expresaba la persona afectada.

La segunda vivienda se encontraba vacía. En esta ocasión, los ladrones aprovecharon los festejos de la Eurocopa para una actuación que los propietarios describen como «rápida y muy precisa». La alarma se encontraba conectada. Se activó sobre las 22.50 horas en un primer aviso y apenas tres minutos y medio volvía a saltar en otra zona de la vivienda. Sobre las 23.10, un vecino observó como los ladrones huían de la vivienda portando una caja fuerte.

Según su relato, les increpó verbalmente mientras se acercó a él. En ese momento, soltó el objeto que llevaba -«posteriormente supe que era la caja fuerte»- y echó la mano a la espalda. En esa situación, empezó a gritar a su mujer que huyese y llamase a la policía ante lo que el ladrón recogió la caja fuerte y huyó.

El testigo describió a los autores como «superpreparados», ya que vio como superaba de un salto un valla de dos metros de altura después de tirar la caja fuerte. Un vehículo lo esperaba para huir bien por la carretera de La Plata o en dirección a Fernando Morán. Por unos pocos minutos, libró de encontrarse con vehículo de la Policía Nacional.

Como en el resto de los robos, en esta ocasión, la actuación fue extremadamente limpia. Así, la víctima explicó a este diario que «no sé cómo se las arreglaron para entrar, forzaron las ventanas con algún tipo de aparato mecánico. Es como si conociesen la casa, la caja fuerte no está empotrada, fueron directamente a donde estaba y se la llevaron. No perdieron el tiempo buscando nada más ni dejaron ninguna huella».