«La Iglesia católica nos está agrediendo al fomentar la homofobia»

Los obispos presionan al Gobierno de Rajoy para que apruebe una legislación en favor de la familia tradicional

A. V.GIJÓN.

«Ahora sólo nos falta el niño». A Rosa le encantan los críos y adoptaría sin dudarlo si no fuese porque Trini se ve demasiado mayor. Y por ahí pasa precisamente una de las reclamaciones de Xega: la equiparación en el proceso de adopción, porque, dicen, hay retrasos en los plazos cuando las adoptantes son parejas homosexuales. Eso, y la garantía de la prestación sanitaria para la inseminación artificial a mujeres lesbianas, a lo que esta pareja de langreanas añaden «las operaciones de los transexuales, que son los que peor lo están pasando».

Pero, en ese plano, la Iglesia católica sigue sin moverse un milímetro de su doctrina oficial. No al aborto y no a los métodos anticonceptivos. No al divorcio. Y por supuesto, rechazo al matrimonio homosexual y a la posibilidad de que las parejas gais tengan hijos.

A pesar de que una institución de tanta solera como la RAE acaba de actualizar la definición de matrimonio incluyendo las uniones del mismo sexo o de que el Constitucional debate intensamente la legalidad de la norma (y eso, después de aceptar este misma semana que el magistrado conservador Francisco José Hernando quede apartado de la deliberación y fallo del recurso presentado por el PP por considerar que pueda estar contaminado al haber participado con anterioridad en decisiones oficiales vinculadas con el fondo del pleito), la Conferencia Episcopal mantiene inamovible su posición.

«En España, el matrimonio ha dejado de existir legalmente en su especificidad», explicó también esta semana el portavoz de los obispos españoles, Juan Antonio Martínez Camino, que instó al Gobierno de Mariano Rajoy a aprobar una legislación en favor de la familia tradicional que corrija los «desenfoques» producidos en los últimos años.

Durante la presentación del documento 'La verdad del amor humano. Orientaciones sobre el amor conyugal, la ideología de género y la legislación familiar', Camino reiteró las críticas a lo que denomina «ideología de género». Porque, según la Iglesia , esa doctrina pretende desvincular la sexualidad del cuerpo «hasta el punto de disolver el significado objetivo de la diferencia sexual entre hombre y mujer». Y la plasmación de esa teoría es la ley de 2005, una norma, según el portavoz de los obispos, «insólita e injusta» que priva a los españoles del derecho de ser considerados como «esposos» o «esposas».

Rosa y Trini también tienen algo que decirle: «La Iglesia católica nos está agrediendo al fomentar la homofobia. Luego nos extrañamos de que siga habiendo agresiones por la calle, cuando son ellos los que hacen ver que la homosexualidad no es algo normal, los que echan a los católicos homosexuales a patadas, haciéndoles sufrir mucho, mientras que, por el contrario, las niñas y los niños nos ven sin ningún prejuicio». La diferencia entre unas y otros, concluyen, está clara: «Nosotras no seremos felices mientras alguien no sea feliz por tener que salir del armario».