«El plan de la Fábrica de Gas ayudará a preservar el conjunto»

El Pleno aprueba, con el voto en contra de IU, el documento de César Portela que, entre otras cosas, contempla cerca de 100 viviendas

A. S. OVIEDO.
La fábrica cerró en 1985. ::                             J. D./
La fábrica cerró en 1985. :: J. D.

Solo se opuso IU a la aprobación del plan especial de la Fábrica de Gas. Y lo hizo como «un acto de rebeldía», confesó su portavoz en el transcurso del Pleno, Roberto Sánchez Ramos. El resto de grupos municipales, PP, Foro y PSOE votaron a favor del documento elaborado por César Portela porque «ayudará a preservar el conjunto», destacó el concejal de Urbanismo, José Ramón Álvarez Pando. El socialista Alfredo Carreño alabó un «buen proyecto» y José Antonio Donate Suárez, de Foro, se sumó a los anteriores en la defensa de un plan redactado por el arquitecto gallego en 2007 después de años de protestas.

Casi desde que HC, la propietaria, la cerró el 9 de julio de 1985 distintos colectivos ciudadanos reclamaron un uso cultural y la defensa del patrimonio industrial de la factoría. Dos años antes de la clausura, la empresa había presentado al Ayuntamiento un proyecto para construir viviendas, sensiblemente distinto al que finalmente consiguió que el Consistorio aprobara definitivamente ayer. Antes pasó por el Consejo de Patrimonio del Principado y tuvo que dar su visto bueno la Comisión de urbanismo y Ordenación del territorio del Principado de Asturias (CUOTA). Casi 20 años después, HC tiene el permiso para construir pisos en el mismo lugar desde el que se empezó a suministrar gas a la ciudad. Primero, a una única farola, la de la calle Cimadevilla. Después al resto de Oviedo. La demanda fue ampliando la factoría; y al contrario: un día dejó de ser rentable y cerró. Y empezó su deterioro. Evitarlo es lo que pretende el plan de Portela conjugando nuevos usos residenciales. Pero no solo prevé viviendas. También conserva elementos como la chimenea, el depósito elevado, el horno y las escaleras, la marquesina de Sánchez del Río y el gasómetro con un futuro sin definir. Contempla, además, transformar el edificio de Vaquero Palacio en la calle Paraíso y reconstruir el inmueble de la calle Postigo con cuatro y tres alturas.

No era lo que querían quienes, recordó Sánchez Ramos, tantas veces se movilizaron y firmaron para evitarlo. Consiguieron algo, pero no todo lo que pretendían. Puede que a ellos haya que agradecerles los 2.300 metros que quedan para equipamientos y los 6.321 de uso público. El PSOE, sin embargo, echó en falta ayer otros 371 metros de zonas verdes que, según Carreño, estaban sumados en el plan que aprobó la CUOTA y no en el que ayer consiguió la mayoría en el Pleno.

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