Feve no alcanza en las líneas Gijón-Cudillero y Caudal-Aller el uso mínimo exigido por Fomento

Los trenes de la cuenca venden un 10% de los billetes y el costero se queda en el 15%. La empresa ajustará estos cercanías y suprimirá una conexión con Ferrol

RAMÓN MUÑIZGIJÓN.
Un ferrocarril de Feve circula por la curva de Caborana, en Aller. :: j. m. pardo/
Un ferrocarril de Feve circula por la curva de Caborana, en Aller. :: j. m. pardo

Feve aplicará a partir de octubre una poda en sus líneas más costosas, categoría que en Asturias protagonizan el servicio regional Ferrol-Oviedo y los Cercanías que cubren las líneas Caudal-Aller y Gijón-Cudillero. En la ruta con Galicia circulan ahora mismo dos trenes por sentido, generando unos costes de 8 millones al año, de los que la venta de billetes sólo cubre 0,5. Para contener las pérdidas, la dirección ha decidido reducir a la mitad la oferta actual, decisión que ya ha sido anunciada oficialmente a los trabajadores que la compañía tiene en Galicia.

La plantilla asturiana espera con inquietud conocer el ajuste que se aplicará a los Cercanías, algo que podría sustanciarse en los próximos días. De momento, el presidente de Feve, Marcelino Oreja, ya avanzó en una entrevista con EL COMERCIO que maneja dos criterios: la ocupación de los trenes y si las poblaciones a las que se dejaría sin servicio ferroviario disponen de autobuses que puedan suplir la pérdida.

El argumento económico empuja las tijeras a las líneas Caudal-Aller y Gijón-Cudillero, cuyos trenes tienen un índice de ocupación igual o inferior al 15% de los asientos ofertados. El umbral es significativo. La ministra de Fomento, Ana Pastor, ha ordenado también a Renfe que le entregue antes del 31 de diciembre una lista de trenes a cancelar, explicitando que la mengua empiece por los servicios regionales. Pastor avanzó que dentro de éstos hay 52 trenes «ineficientes, cuyo índice de ocupación está por debajo del 15%» y que generan por sí solos un déficit de 34,1 millones.

Los trenes que circulan en el corredor Caudal-Aller tienen peor balance pues apenas llenan un 10% de sus asientos, mientras en Gijón-Cudillero la ocupación es del 15%. Mejor resultado dan las líneas Oviedo-San Esteban (con un 17% de aprovechamiento) y Oviedo-Infiesto (18%). Los ferrocarriles que circulan entre Gijón y Pola de Laviana son los que más argumentos tienen para quedar indemnes pues despachan un 27% de los billetes.

Los planes de la dirección pasan por reducir el número de conexiones que actualmente hay en las líneas, pero no hay previsto dejar las vías sin trenes de viajeros. Ahora mismo la cartelería de Feve en la línea Caudal-Aller anuncia nueve frecuencias por sentido entre Baíña (Mieres) y Collanzo (Aller), con 16 paradas intermedias y un tiempo de viaje total de unos 54 minutos, un tiempo similar al que exige la carretera. El tramo Figaredo-Moreda es el mejor cubierto, con 17 frecuencias.

En la línea Gijón-Cudillero, la oferta es de once conexiones por sentido de punta a punta, con un tiempo de viaje que ronda la hora y 40 minutos tras detener la marcha en 30 estaciones intermedias. Es de destacar que en coche el mismo trayecto se puede librar en condiciones normales en una hora menos. El despliegue se intensifica hasta las 32 frecuencias en el tramo Gijón-Avilés.

En Galicia caen 19 de 55

La programación actual obliga por tanto a Feve a sufragar los costes de 20 ferrocarriles que recorren toda la ruta Gijón-Cudillero y Caudal-Aller, más otros tantos que hacen el camino de vuelta. De la magnitud del ajuste que se avecina en estos itinerarios da buena muestra lo que la empresa ha anunciado en Galicia, donde cancelará 19 de los 55 trenes en su única línea de Cercanías, Ferrol-Ortigueira. En regionales, la dirección también ha comunicado al comité de empresa leonés que anulará cinco de las siete frecuencias entre León y Bilbao.

La orden para menguar la flota en circulación viene dada por la ministra de Fomento, Ana Pastor, quien encuentra la situación actual insostenible. Según repite, el Estado dedica cada año 2.500 millones en sostener la actual oferta de trenes de Cercanías, regionales, larga distancia y mercancías, todos ellos operados por Renfe y Feve. El diagnóstico actual de la situación «pasa por vías sin tren, estaciones en las que apenas suben y bajan viajeros y trenes casi vacíos», lamenta la ministra. Su solución pasa por cercenar la oferta ferroviaria, faena en la que ya se están aplicando las empresas. A falta de confirmación oficial, el umbral del 15% de ocupación reclamado por la ministra pone también en jaque la supervivencia del regional Gijón-León que, según datos de 2009, apenas llena un 4,2% de las plazas.

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