Villalba: «No hay trenes inútiles en Feve»

El anterior gestor asegura que la empresa «no compró ningún tren-tran para Avilés ni gastó un solo euro con este objetivo» El expresidente de Feve afirma que la actual dirección ocultó el cambio de destino de cuatro tren-tran

E. C.GIJÓN.
Ángel Villalba, durante la firma de un convenio con el Principado y la empresa papelera Ence. ::                             ÁLEX PIÑA/
Ángel Villalba, durante la firma de un convenio con el Principado y la empresa papelera Ence. :: ÁLEX PIÑA

El anterior presidente de la empresa pública Ferrocarriles de Vía Estrecha (Feve), Ángel Villalba, asegura en un comunicado remitido a este periódico que las afirmaciones que en las últimas semanas han vertido «algunos grupos políticos o los actuales gestores de Feve» sobre su gestión son «inexactas y falsas, además de otras injuriosas sobre hechos y actuaciones realizadas por el anterior equipo directivo de Feve, que trascienden el debate propiamente político para entrar en el terreno de la injuria, de la calumnia y del menosprecio a mis derechos como persona». Entre otras afirmaciones, se refiere Villalba a las acusaciones que recibió de haber dejado cuatro trenes «inservibles» por la paralización del corredor del Nalón, y afirma que en dicha imputación «hay evidente mala fe». «No hay trenes inútiles en Feve», asegura Villalba, que explica que la construcción de dichos trenes (trenes-tran) estaba acordada con la empresa Vossloh para el proyecto de corredor del Nalón, que incluía el soterramiento en Langreo y un diseño de red ferroviaria «sin excesivo coste para Feve, el Principado y los ayuntamientos», que supondría «la integración de nuestras líneas en los pueblos y ciudades del recorrido conviviendo de forma amable y armónica con los peatones y automóviles, e impulsando planes de desarrollo urbanístico en los actuales pasillos de seguridad, ociosos luego con la puesta en marcha del tren-tranvía».

En esta idea estaba Feve en el segundo semestre de 2010, cuando licitó la construcción «de ocho trenes-tran: cuatro para el corredor del Nalón y cuatro para la línea León-Cistierna», cuyo precio se situaba «en torno a los 4,5 millones de euros por unidad (Feve está exenta del pago del IVA), de forma que el material móvil del corredor del Nalón (cuatro trenes-tran) costó 18 millones de euros, resultando ser falsa de toda falsedad cualquier otra cifra», postula Villalba.

Los cuatro trenes-tran encargados para León siguieron con su ejecución, a la par que la tramitación y puesta en marcha de la línea leonesa, en tanto que «los actuales gestores de Feve decidieron cancelar el proyecto del Nalón (año y medio después de haber sido encargados los trenes) y mantener el de la provincia leonesa», según el ex presidente de Feve.

Lógicamente, tras año y medio, los nuevos gestores se encontraron conque la construcción de los trenes ya estaba avanzada, de modo que «en ese momento les sobraban -por voluntad propia- cuatro trenes-tran de los ocho encargados», y que, consecuentemente, «resultaba ocioso el pago de los 18 millones de euros que suponía su fabricación». Según Villalba, el actual presidente, Marcelino Oreja hizo entonces «algo que ha mantenido conscientemente oculto, para azuzar el debate de la inutilidad y del gasto superfluo: Feve firmó un protocolo el pasado mes de mayo con Vossloh para reconvertir los trenes tran del Nalón en trenes convencionales», que «podrán, así, circular en cualquier punto de la línea, excepto en León, o venderse a terceros países».

O, lo que es lo mismo, que «mientras la sociedad asturiana pensaba que había efectivamente cuatro trenes tran inservibles por la paralización del corredor del Nalón, de manera vergonzante, los actuales gestores de Feve habían resuelto el problema que ellos mismos crearon, firmando la adenda antedicha con la constructora Vossloh y ocultándola a la opinión pública».

«Feve no compró ningún tren-tran para Avilés»

Otra acusación a la que respondió ayer Villalba fue «sorprendente, porque parece proceder de los actuales gestores de Feve» y se le «acusa de despilfarrar y derrochar los recursos de Feve comprando cuatro trenes-tran para su circulación en Avilés antes de desarrollar el Plan de Vías de esta ciudad». Según tales alegaciones, el dinero gastado «oscilaría, según la fuente, entre 60, 40, 22 ó 18 millones de euros» e, incluso, la propia ministra de Fomento «Ana Pastor, en sede parlamentaria, citó esta compra como ejemplo de lo que no debe ser una adecuada política de inversión» y «pretendía justificar así no sólo la desaparición de Feve, absorbida por Renfe y Adif, sino todo un proceso de liberalización y privatización del ferrocarril en España».

Frente a esto, Villalba afirma que «Feve no compró ningún tren-tran para Avilés ni gastó un solo euro con este objetivo. Y ello, por una razón bien simple: (...) las dificultades del Ministerio de Fomento para encontrar financiación suficiente, o el adelanto electoral, o ambas razones a la vez, impidieron que el plan avanzara hacia su licitación. Sin ella, y sin el comienzo de las obras consiguientes, Feve no podía encargar trenes, y no lo hizo».

«Proyectos de inversión perfectamente planificados desde 2005»

Villalba, además, hace en el documento un repaso de las actuaciones de inversión en las líneas de Feve, con acento en dos «de especial dimensión y fundamentales para dar mejor servicio a nuestros usuarios: Feve renovó la mitad de su parque de trenes con la construcción de 29 nuevos (17 unidades 2700 y 12 unidades 2900), además de la rehabilitación integral de diez unidades eléctricas 3300. A ellos deben añadirse las ocho unidades tren-tran de las que he hablado antes. En total, 47 nuevos trenes, que equivalen exactamente al 50% del parque de material móvil motor, con una inversión superior a 150 millones de euros». La segunda actuación relevante fue «la construcción de nuevas estaciones, la rehabilitación de muchas otras y la adecuación integral de los edificios anexos a ellas».

Villalba puntualiza que el volumen de inversión realizada por Feve desde 2008 se sitúa «en torno a los 90 millones de euros anuales» y que «la cifra total (350 millones de euros) es muy inferior a la que presentan en el mismo periodo el resto de ferrocarriles españoles, estatales o autonómicos, y ello, teniendo en cuenta que nuestra red es la segunda en importancia, después de la de Adif».

«Feve apostó claramente por la innovación»

También hace referencia Ángel Villalba a la faceta innovadora de Feve bajo su mandato: «Entendimos pronto que la innovación tecnológica era fundamental para crecer como empresa», motivo por el que «comenzamos a desarrollar proyectos propios como la locomotora dual 1900, de tracción eléctrica y diésel-eléctrica, el sistema de detección de descarrilamientos y frenado automático, ambos con patente de Feve. Colaboramos con empresas en la creación de herramientas como el Stac Rail» y otra serie de actuaciones, entre las que Villalba destaca el proyecto titulado «'Desarrollo de un vehículo tipo tranvía con tracción mediante pila de combustible', el tranvía de hidrógeno, en el que participaron el CSIC, la Ciudad de la Energía, el Principado y la Unión Europea», cuyo coste «no ha sido elevado, apenas unos 400.000 euros, y mereció felicitaciones y elogios en las conferencias donde fue expuesto: Málaga, Zaragoza y Berlín».

«Gestión prudente en materia de personal»

El expresidente de Feve aduce que en su etapa «dotamos, mediante ofertas de empleo público, 26 plazas de especialistas de estaciones y 13 de maquinistas. Tan sólo incorporamos mediante OPE o relacionadas con ella dos plazas de economistas y otras tantas de ingenieros. En cuanto a la incorporación de técnicos por razones de servicio para puestos de dirección o como personal interino, las de directivos fueron escasas, en torno a seis contrataciones en cuatro años, mientras la actual dirección ha incorporado dos directores en seis meses, y en su mayor parte siguen prestando el mismo servicio u otro similar con los actuales gestores, con total lealtad», en tanto que «también fueron contadas las contrataciones de técnicos interinos, y de ellos han dejado de trabajar tres en la compañía». Por tanto, «es falso de toda falsedad que hubiéramos contratado a cien técnicos a dedo o de cualquier otra forma», afirma Villalba.

«La inversión de 2012 se financiará con nueva deuda»

Por último, apunta que entre las acusaciones que se le hacen «abundan las denuncias a la deuda de Feve y a su cuenta de resultados». Ante esto, y en relación «con la cuenta de resultados, tengo que decir que los actuales gestores presentan la cifra final de la cuenta (-147 millones de euros) desnuda de toda explicación. No dicen que desde 2009 la aplicación del Nuevo Plan Contable por parte de Feve impide contabilizar como ingresos las subvenciones que recibe del Estado (90 millones en 2011). O que hay una partida importante de los gastos (la cuenta de amortización, superior a 57 millones de euros en 2011) donde se recoge la pérdida de valor que sufre el inmovilizado de la empresa, pero que no representa gasto dinerario para la empresa, puesto que no hay salida real de dinero».

Villalba postula que, en cambio, año tras año, «existe un equilibrio en los ingresos y los gastos», motivo por el que «me atrevo a asegurar que el resultado de 2012 será sensiblemente igual al de 2011. Pero, claro, entonces dirán que es el resultado antes de subvenciones, y así seguirá siendo en el futuro, porque Feve y luego Renfe, o Adif, en la cuota que corresponda a la vía médica, seguirán contando con una aportación estatal igual o mayor que la actual».

Por último, respecto a la deuda financiera, Villalba afirma que «es cierto, claro, que se situaba en 530 millones de euros a principios de 2012. También lo es que su volumen es proporcional a la dimensión de Feve dentro del Grupo Fomento, cuya deuda global supera los 21.000 millones de euros. Pero el ex presidente de la compañía acota que «los sucesivos gobiernos de nuestro país han preferido destinar sus recursos a aquellos gastos que sí son tenidos en cuenta a efectos del déficit ante la UE, mientras que han autorizado la inversión de muchísimas empresas, entre ellas, Feve, con cargo a líneas crediticias públicas o privadas. El Gobierno de Rajoy ha continuado esta política, de forma que la inversión de Feve para 2012 (90 millones) se financiará exclusivamente con nueva deuda».

Fotos

Vídeos