Unos trescientos ganaderos se suman al movimiento 'Con lobos no hay paraíso'

Consideran que el cánido es quien gestiona el paisaje de los Picos con la permisividad de la Administración

TERRY BASTERRA LLANES.CO@ELCOMERCIO.ESCANGAS DE ONÍS.
Miembros del colectivo 'Con lobos no hay paraíso' durante la celebración de la fiesta del asturcón el pasado sábado en el Sueve. ::                             N. ACEBAL/
Miembros del colectivo 'Con lobos no hay paraíso' durante la celebración de la fiesta del asturcón el pasado sábado en el Sueve. :: N. ACEBAL

Nació como un grito de guerra durante el día de la celebración de la fiesta del pastor, el pasado 25 de julio, y cada día va cogiendo más fuerza. Bajo el nombre 'Con lobos no hay paraíso' se está formando un grupo de ganaderos que ya aglutina a cerca de 300 pastores de los Picos de Europa, principalmente de los concejos de Onís y Cangas de Onís, y que tiene como objetivo dar a conocer a la opinión pública la situación por la que están atravesando estos profesionales del campo, así como a su entender el deterioro que experimenta el propio Parque Nacional, como consecuencia de la acción del lobo.

Integrantes de este grupo nacido al margen de cualquier organización o sindicato, según asegura alguno de sus impulsores como es José Antonio García Álvarez, regidor de Pastos de la Montaña de Covadonga, se han dejado ver durante el último mes, además de en la fiesta del pastor, en la suelta del quebrantahuesos 'Atilano' que tuvo lugar el 2 de agosto en Belbín (Onís) o este mismo sábado en el Sueve con motivo de la fiesta del asturcón celebrada en la majada de Espineres. También miembros de este colectivo se reunieron con Gerardo Báguena, vicepresidente de la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos, a comienzos de mes para dar a conocer la postura de los pastores de los Picos y buscar puntos de entendimiento sobre los que ganaderos y este grupo conservacionista puedan trabajar en común.

Una de las últimas acciones que ha llevado a cabo este grupo de cerca de 300 ganaderos del entorno de los Picos ha sido emitir una declaración pública. Este documento, dirigido a la opinión pública, recoge en diez puntos los principales aspectos que estos pastores entienden que deben ser conocidos por los ciudadanos para formarse una opinión respecto al conflicto existente entre ganaderos y lobos en los Picos de Europa desde el último cuarto del pasado siglo.

6.000 años de pastoreo

El manifiesto señala que el tipo de pastoreo que desde hace más de 6.000 años se ha venido realizando en la vertiente asturiana de los Picos de Europa es distinto al de la vertiente castellana o al que se ha llevado a cabo en otras partes del país. Hasta hace apenas unos años la del norte de los Picos era una ganadería centrada en la elaboración de quesos a través de la leche que se obtenía de las ovejas y cabras que pastaban en estos montes, ya que las propias cumbres y desfiladeros de estas abruptas montañas hacían de frontera natural que impedía el paso masivo de los lobos a la parte asturiana del espacio protegido. Este colectivo señala que a partir de los 80 desde la Administración se potenció la introducción de este depredador en la zona norte de los Picos y aseguran que las ovejas y cabras se convirtieron en la principal fuente de alimentación del cánido durante 20 años en los que acabó 3.000 cabezas de ganado menor. Este hecho obligó a los pastores a refugiarse en el vacuno de carne y desembocó en una matorralización del espacio protegido ya que los pastos de los Picos son más propicios para el ganado menor.

Los pastores dejan claro que no piden que se extermine el lobo, pero tampoco que la Administración permita, a su entender, que sea esta especie quien «gestione el territorio». Por ello quieren que se reconozca el trabajo de los ganaderos como modeladores de los Picos y apuestan por reconducir el actual monocultivo ganadero vacuno para tratar de volver a la situación anterior y salvar el pastoreo.