Un enjambre de medusas de una milla cuadrada amenaza la costa occidental

Las playas de Navia y la de Otur siguen cerradas al baño, y se advierte del riesgo en el resto de arenales de la zona

O. VILLA GIJÓN / NAVIA.
Un cubo lleno de medusas, ayer, en una de las embarcaciones de la Cruz Roja. ::                             CRUZ ROJA/
Un cubo lleno de medusas, ayer, en una de las embarcaciones de la Cruz Roja. :: CRUZ ROJA

Una enorme mancha de medusas clavel de más de una milla cuadrada de extensión está siendo vigilada por las embarcaciones de la Cruz Roja frente a la playa de Luarca y obligó ayer a cerrar todas las playas del concejo de Navia -a excepción de la de la capital- y la de Otur, así como a mantener la alerta en el resto de arenales de la zona, por el riesgo que supone la presencia de estos animales.

La mayor parte de este enjambre de medusas se desplaza a una profundidad de entre ocho y diez metros, de forma que sólo es perceptible gracias a las sondas que tienen las embarcaciones de la Cruz Roja, aunque algunos grupos de ejemplares se pueden percibir en la superficie. De hecho, la tripulación de una de las barcas tomó abundantes muestras de ejemplares para confirmar que se trata de la colonia localizada el pasado lunes y que está previsto que en las próximas horas toque tierra.

Por ello, Cruz Roja alertó a las playas de Luarca y cerró la de Otur. De la misma forma, los arenales de todo el municipio de Navia permanecieron cerrados al baño.

Además, en Cantabria se localizó ayer otra colonia de medusas en dirección a Asturias, cuyo seguimiento estará a cargo de la embarcación que la Cruz Roja tiene en Lastres. También la embarcación de Gijón está alertada y preparada si se localizasen nuevas colonias, con el fin de darles adecuado seguimiento. Pese a que las muestras obtenidas por la embarcación de Cruz Roja fueron numerosas, miembros de esta agrupación explicaron que «la mancha es tan extensa que es totalmente imposible intentar retirarla del agua». En todo caso, todo apunta a que la masiva presencia de esta especie de medusas en la costa occidental se debe a que «el agua está por encima de su temperatura habitual, a unos 22 grados», explica Enrique Pérez Fernández, jefe de socorros y emergencias de Cruz Roja en la zona del Occidente, que apunta que «si bajase la temperatura un par de grados, estas medusas no lo soportarían y comenzarían a morir».

De la peligrosidad de estas medusas habla su propia experiencia de ayer, cuando, en las labores de muestreo, «me rozó uno de los hilos de una medusa en la muñeca y la tuve durante dos horas con un escozor como si tuviese hortigas todo el tiempo, pese a que me trataron inmediatamente», de forma que «todos comentábamos que caerse en medio del grupo de medusas podría provocar, incluso, la muerte por infarto». El responsable de la Cruz Roja insistió ayer en que «nunca se ha visto tal cantidad de medusas en las costas de Asturias».