Jorge Cordero, a un paso de abandonar la huelga hambre

El desahuciado de Ciudad Naranco se encuentra ya en el domicilio de unos amigos después de su traslado al hospital

MARÍA LASTRAOVIEDO.
Voluntarios de Stop Desahucios desmontando el campamento donde Jorge Cordero permaneció en huelga de hambre. ::                             M. ROJAS/
Voluntarios de Stop Desahucios desmontando el campamento donde Jorge Cordero permaneció en huelga de hambre. :: M. ROJAS

Después de 64 días en huelga de hambre, el estado de salud de Jorge Cordero se ha visto «gravemente mermado». Antes de ayer, a última hora, fue necesario su traslado al Hospital Universitario Central de Asturias, donde se le realizaron «todo tipo de pruebas». El médico encargado del seguimiento de su evolución aseguró ayer que los resultados «se encuentran dentro de la normalidad, pero muy al límite». Cordero descansa ya en la casa de unos amigos, junto a su mujer Patricia Ordóñez y su hija Amanda.

Tras más de dos meses en La Escandalera ante la sede de la entidad financiera que ejecutó su desahucio por el impago de las cuotas hipotecarias el pasado 27 de junio, Jorge Cordero se encuentra ya a un paso de abandonar la huelga de hambre que comenzó como protesta por la pérdida de su vivienda en Ciudad Naranco. Médicos y amigos de la plataforma Stop Desahucios le han aconsejado ya «buscar otros métodos sin poner en peligro su salud». De hecho, el campamento en el que vivió durante estos 64 días fue desmontado tras su traslado a Urgencias. El protagonista todavía no ha dicho la última palabra, pero los que han podido estar con él afirman que «se asustó mucho, lo que le hizo ver que hay otras opciones».

Hace casi tres semanas el doctor que le atiende alertó ya de que su estado de salud comenzaba a ser inquietante. Ayer aseguró que «no podemos alarmarnos, pero habría que parar esto antes de que ocurriera algo peor». Cordero llegó a perder el conocimiento, «en parte también por las fuertes temperaturas», y son varios de sus órganos los que comienzan «a ir mal». Su nivel de proteínas es mínimo y padece una anemia, además «su estado psicológico comienza a hacer mella».

Cordero inició su huelga de hambre el 28 de junio, un día después de que decenas de efectivos policiales vencieran la resistencia de numerosos ciudadanos en una batalla campal que terminó con 20 detenidos. Reclamaba a la entidad que aceptase la dación en pago, porque tras su desalojo aún adeuda más de 100.000 euros. Ahora, tras el «deterioro general» de su organismo la huelga de hambre parece que ha llegado a su fin.