Mujer, joven, española, con dos hijos a cargo y sin red familiar

CH. TUYAGIJÓN.

Es una mujer joven, española y, no precisamente, de primera generación. Es decir, no es, en ningún caso, una mujer inmigrante. Tiene dos hijos a su cargo, ambos menores de edad. Esta titular de una familia monoparental carece de red familiar que la apoye. O la tiene, pero en situación económica tan precaria como ella. Esa es la imagen que retrata el perfil mayoritario de las 650 peticiones de salario social presentadas en Gijón en lo que va de año.

Según explicaron a EL COMERCIO fuentes de la Fundación Municipal de Servicios Sociales, las solicitudes «no son, como muchas veces se dicen, de inmigrantes sin recursos. Las personas que están viniendo aquí en busca de ayuda económica son jóvenes gijonesas que se han quedado en el paro y no cuentan con una familia que las pueda ayudar».

Siempre femenino

Ese perfil mayoritariamente femenino ha sido el rasgo común a las diferentes etapas que ha vivido el salario social asturiano, desde su implantación en diciembre de 2005. Salvo el paréntesis de los años 2009 y 2010, en el que los hombres parados crecieron en las peticiones de ayuda, siempre ha sido una mujer la que encabeza la solicitud de la renta básica. La diferencia es que, en 2005, era septuagenaria. Siete años después, la solicitante podría ser su nieta.